Del Béisbol Al Kickimball: Recuerdos De Infancia En Venezuela

Del Béisbol Al Kickimball: Recuerdos De Infancia En Venezuela

Vocabulario:

 

  1. Guantes: Objeto que se usa en las manos para protegerlas o para realizar una actividad específica. En el béisbol, el guante es el instrumento que usan los jugadores para atrapar la pelota.
  2. Fanáticos: Personas que sienten mucha pasión por algo, especialmente por un deporte, un equipo o un artista.
  3. Equipo: Grupo de personas que trabajan juntas para lograr un objetivo común. En el deporte, es el conjunto de jugadores que compiten juntos.
  4. Juego / Partido: Ambas palabras se usan para hablar de una competencia deportiva.
  5. Pelotero: Jugador de béisbol. 
  6. Cancha: Lugar donde se practica un deporte (fútbol, tenis, baloncesto). 
  7. Fuera (out): cuando el jugador es eliminado de la jugada. 
  8. Quieto (safe): cuando el jugador llega a la base sin ser eliminado.
  9. Patean: Del verbo PATEAR que significa golpear con el pie. 

Expresiones

  1. Se coronó campeón: Expresión que significa que un equipo o una persona ganó una competencia importante.
  2. Fuera de base: Cuando un jugador está fuera de la base y es eliminado de la jugada. Como expresión coloquial: Significa estar desprevenido, no estar preparado o decir algo incorrecto.
  3. Cuarto bate: Es el cuarto jugador en el orden de bateo, generalmente uno de los más fuertes o con mayor capacidad para hacer carreras. Como expresión coloquial: Se usa para describir a una persona muy capaz, fuerte o destacada en lo que hace.

    El fútbol es, sin duda, el deporte más popular en muchos países hispanos. En lugares como Brasil, Argentina, España, Colombia o México, el fútbol es una verdadera pasión nacional.

    Sin embargo, en el Caribe la historia es un poco diferente. Allí el deporte rey es el béisbol. Países como Venezuela, Cuba, República Dominicana y Puerto Rico viven el béisbol con la misma intensidad con la que otros países viven el fútbol.

    Si quieres conocer más sobre la importancia del béisbol en América Latina, puedes leer también este artículo sobre la historia del béisbol en la región: El béisbol en América Latina y el Caribe 🔗

    Yo soy venezolana. Por eso, cuando pienso en deporte, inmediatamente pienso en bates, guantes y estadios llenos de fanáticos.

    Y este año tuve una razón muy especial para celebrar.

    Una temporada para recordar

    Hace poco, mi equipo de toda la vida se coronó campeón de la temporada 2025-2026 en Venezuela. Sí, hablo de los Navegantes del Magallanes.

    La emoción fue enorme. El equipo no solo ganó la liga venezolana, sino que también se coronó campeón de la Serie de las Américas 2026 después de una final llena de emoción. Magallanes cerró así una temporada inolvidable para su afición.

    Pero como si eso no fuera suficiente, poco después Venezuela hizo historia al conquistar por primera vez el Clásico Mundial de Béisbol🔗, después de vencer 3-2 a Estados Unidos en la final del 17 de marzo de 2026. Fue un triunfo histórico que llenó de orgullo a los venezolanos dentro y fuera del país.

    Cada juego se vivió como una montaña rusa de emociones. Recuerdo que en mi familia ese fue el gran tema de conversación durante días. Y cuando Venezuela salió campeona del mundo, ya no fue solo una alegría de fanáticos: fue un momento especial para todos los venezolanos.

    Palabras del béisbol que forman parte de mi vida

    Cuando creces en Venezuela, el lenguaje del béisbol se vuelve parte de tu vida cotidiana.

    Por ejemplo, cuando te agarran fuera de base significa que no estabas preparado para una situación o para responder una pregunta que te hicieron.

    O cuando alguien es un cuarto bate, significa que es fuerte o muy buen jugador.

    Y claro, también está la palabra pelotero, que simplemente significa jugador de béisbol.

    Para muchas personas, estas palabras son solo términos deportivos.
    Para nosotros, son parte de nuestra cultura.

    Un deporte que me recuerda mi infancia

    Sin embargo, mi relación con el deporte no es solo mirar juegos en la televisión.

    Cuando era niña en la escuela, jugábamos un deporte muy parecido al béisbol: kickimball.

    Tal vez nunca lo has escuchado. Es muy parecido al béisbol, pero en lugar de batear una pelota, las jugadoras la patean.

    Era el deporte favorito de muchas niñas en mi escuela.

    Recuerdo el ruido en la cancha y las discusiones amistosas sobre si alguien estaba fuera o quieto.

    Ahora jugamos kickimball en Brasil

    La vida tiene formas curiosas de conectar el pasado con el presente.

    Hoy vivo en Brasil. Y hace poco descubrí algo que me hizo sonreír: algunas amigas venezolanas y brasileñas comenzaron a organizar partidos de kickimball los fines de semana.

    La primera vez que fui, sentí algo muy especial. Estaba jugando un deporte que me recordaba mi infancia.

    Mientras corríamos por el campo y reíamos, pensé algo muy simple:

    El deporte no solo sirve para hacer ejercicio.

    También sirve para recordar quién eres, de dónde vienes y las historias que llevas contigo.

    Y aunque ahora vivo lejos de casa, cada vez que escucho palabras como pelotero o cuarto bate, algo dentro de mí vuelve inmediatamente a Venezuela.

    ¿Te gustan los deportes?

    Hacer deporte es una excelente forma de cuidar la salud y conocer diferentes culturas.

    Si quieres aprender español mientras hablas sobre viajes, cultura o deportes de América Latina, puedo ayudarte.

    En mis clases practicamos español con historias reales, vocabulario útil y situaciones de la vida cotidiana.

    ¡Contáctame y empieza a practicar español hoy!

    ¿Te gustan las historias personales?

    Si te interesan las historias reales que también muestran aspectos de la cultura venezolana, te recomiendo leer este otro artículo del blog: El cumpleaños doble más especial de mi infancia🔗.

    Actividad de vocabulario

    Actividad de comprensión de lectura

    El Caos Del Check-In En Perú: Errores De Portuñol En El Aeropuerto Que Pueden Hacerte Pasar Vergüenza

    El Caos Del Check-In En Perú: Errores De Portuñol En El Aeropuerto Que Pueden Hacerte Pasar Vergüenza

    Vocabulario:

     

      1. Reto: Situación difícil que requiere esfuerzo o habilidad para superarla.
      2. Mostrador: Es el lugar o mesa en un aeropuerto, hotel o tienda donde los empleados atienden a las personas.
      3. Sin embargo: Expresión que se usa para mostrar contraste o una idea diferente a la anterior.
      4. Pantalla: Superficie electrónica donde aparecen imágenes o información.
      5. Equipaje de mano: Es la maleta o mochila pequeña que el pasajero puede llevar dentro del avión.
      6. Mientras: Se usa para hablar de dos acciones que ocurren al mismo tiempo.
      7. Frunció el ceño: Significa juntar las cejas para mostrar preocupación, duda o enojo.
      8. Apellido: Es el nombre de la familia que aparece después del nombre de una persona.
      9. Embarazada: Una mujer embarazada es una mujer que está esperando un bebé.
      10. Vergüenza: Sentimiento incómodo que aparece cuando una persona se equivoca o se siente expuesta frente a otros.
      11. Tarjetas de embarque: Documento que permite a los pasajeros subir al avión.

      Cada año, miles de brasileños viajan a Perú. Es un destino cercano, accesible y culturalmente fascinante.

      Si estás planificando tu viaje, puedes consultar información oficial sobre turismo en Perú en Peru Travel🔗

      Pero hay un pequeño problema: muchos creen que pueden “improvisar” el español usando portuñol. Y el aeropuerto es el peor lugar para hacerlo.

      Esta vez los protagonistas son Lucas y Mariana. Después de unas vacaciones increíbles, llegó el reto final del viaje: el mostrador de facturación del aeropuerto. 

      ¿El resultado? Una carrera contra el reloj y una confusión lingüística muy vergonzosa.

      La Historia: Sin maletas, pero con mucha vergüenza 

      El regreso a Brasil prometía ser tranquilo. Sin embargo, Lucas y Mariana llegaron al aeropuerto con el tiempo justo.

      Al llegar al mostrador de la aerolínea, una azafata con cara de pocos amigos les pidió sus pasaportes.

      —Buenas tardes. ¿Tienen maletas para facturar? —preguntó ella, mirando la pantalla.

      —No, no —se apresuró a decir Lucas, levantando su pequeña mochila—. Solo llevamos equipaje de mano. Viajamos ligeros.

      —Muy bien. Pongan el equipaje de mano en la balanza, por favor.

      Mientras pesaban las mochilas, la azafata frunció el ceño.

      —Señor, no encuentro su reserva. ¿Me puede decir su apellido, por favor?

      El error con el apellido

      Lucas sonrió. Le parecía simpático que la aerolínea quisiera saber cómo le llamaban sus amigos de confianza.

      —Ah, claro. Me dicen «Luquiñas».

      La azafata se detuvo y lo miró confundida.

      —¿Perdón? ¿Su apellido es Luquiñas? Aquí en el pasaporte dice «Lucas Silva».

      —¡Ah! —Lucas se puso rojo como un tomate—. Pensé que preguntaba por mi apelido (apodo). Sí, mi apellido es Silva.

      Mientras tanto, Mariana, que estaba detrás, empezó a ponerse nerviosa. Faltaba poco para el vuelo.

      Se le cayó el bolso al intentar buscar su propio documento. Al levantarse, sintió que debía disculparse por la demora y su torpeza ante la azafata.

      Cuando “embarazada” no significa “avergonzada”

      —Disculpe, señorita —dijo Mariana, con su mejor sonrisa de disculpa—. Es que estoy muy embarazada con esta situación.

      De repente, se hizo un silencio absoluto en el mostrador

      La azafata abrió los ojos como platos. Su tono profesional cambió inmediatamente a uno maternal y dulce.

      —¡Ay, señora! ¡Haberlo dicho antes! —La azafata salió del mostrador—. ¡Por favor, abran paso! ¡Prioridad para la futura mamá! ¿De cuántos meses está?

      Lucas miró a Mariana. Mariana miró a Lucas.

      —¿Meses? —preguntó Mariana, sin entender—. No, yo solo tengo vergüenza

      Fue entonces cuando Lucas recordó la clase de español que se había saltado Mariana: Embarazada no es Envergonhada.

      Tras aclarar el malentendido (y pasar aún más vergüenza real), la azafata les entregó sus documentos rápidamente.

      —Tomen sus tarjetas de embarque. Tienen que correr, el vuelo sale por la puerta número 4 y el abordaje termina en diez minutos. ¡Corran!

      Finalmente, Lucas y Mariana agarraron su equipaje de mano y salieron disparados buscando los carteles de «Salidas Internacionales».

      Mientras corrían, se prometieron estudiar más español antes del próximo viaje.

      ¿Quieres más historias de viajes?

      Si te gustó esta anécdota, no te pierdas la historia del tour contratado en Perú, donde otro grupo de brasileños tuvo sus propios problemas con el idioma al contratar un tour (lee aquí la historia de «Viajar Por Perú y Hablar Español»🔗).

      🧳 ¡Viaja sin «situaciones embarazosas»!

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      Si tu sueño es recorrer América Latina con confianza, puedo ayudarte. Ofrezco clases particulares y para grupos pequeños, diseñadas especialmente para que aproveches tu viaje al máximo y sea una experiencia divertida (y sin vergüenza).

      ¡Contáctame y prepárate para despegar hablando español!

      Actividad de vocabulario

      Actividad de comprensión de lectura

      Una Semana Usando Español En El Trabajo

      Una Semana Usando Español En El Trabajo

      Vocabulario:

       

      1. Aunque: Palabra que se usa para mostrar contraste entre dos ideas. 
      2. Correos: Mensajes escritos que se envían o se reciben por email.
      3. Seguro: Que se siente tranquilo o con confianza al hacer algo.
      4. Chateamos / chatear: Hablar por chat, es decir, escribir mensajes por aplicaciones como WhatsApp o Teams.
      5. Molestar: Hacer que alguien se sienta incómodo, enfadado o triste.
      6. Aburrido: Que no es interesante o que hace perder el interés.
      7. Es decir: Expresión que se usa para explicar una idea de otra forma o aclararla.
      8. Charla: Conversación informal entre dos o más personas.
      9. Pareja: Persona con la que alguien tiene una relación amorosa.
      10. Equivocarse: Cometer un error.

      Los errores comunes de brasileños al usar español en el trabajo no siempre tienen que ver con falta de estudio o desinterés. De hecho, muchas veces aparecen en situaciones reales: reuniones, mensajes rápidos o correos escritos rápidamente. Para ejemplificar esta situación, te presento la historia de Lucas, un profesional brasileño que usa español todas las semanas en su rutina laboral y aprende del idioma mientras trabaja.

      Lucas es mi alumno. Trabaja en una empresa multinacional y, aunque su español no es muy avanzado, lo usa con frecuencia. Por un lado, tiene videollamadas con colegas de otros países; por otro, intercambia mensajes por WhatsApp y responde correos en español. No siempre se siente seguro; sin embargo, el idioma ya forma parte de su día a día profesional.

      Lucas no comete errores por falta de interés. Al contrario, quiere comunicarse bien, pero muchas veces el portugués aparece sin avisar.

      Lunes: la videollamada

      El lunes por la mañana, Lucas participa en una videollamada con su equipo. Hay personas de México, Colombia y España. Al final de la reunión, uno de los colegas dice con naturalidad:

      Después chateamos por WhatsApp.

      Lucas se queda en silencio unos segundos. En portugués, la palabra chatear está relacionada con la idea de algo aburrido, o de molestar, así que la frase le suena extraña. En ese momento piensa:
      “¿Qué es exactamente lo que vamos a hacer después?”

      Más tarde, en clase, Lucas me cuenta lo ocurrido. Entonces, aprovechamos la situación para aclarar una diferencia importante entre el portugués y el español. En español, chatear no tiene relación con emociones negativas. Significa simplemente hablar por chat, es decir, intercambiar mensajes escritos por aplicaciones como WhatsApp o Teams.

      Por eso, entender este tipo de diferencias evita malentendidos en el trabajo. Lucas se da cuenta de que muchas confusiones no vienen del vocabulario difícil, sino de palabras que existen en ambos idiomas, pero con significados distintos.

      Además, conocer estos llamados falsos amigos le da más seguridad para comunicarse en su entorno profesional.

      Puedes leer más sobre este tema en este artículo de referencia sobre falsos amigos entre portugués y español de la Fundéu.

      Miércoles: mensajes de WhatsApp

      Durante la semana, Lucas intercambia muchos mensajes de WhatsApp con un colega argentino. En uno de ellos escribe:

      Voy a te avisar cuando terminar.

      El mensaje se entiende, pero mezcla estructuras del portugués con el español. En clase, trabajamos cómo decirlo de forma más clara y natural:

      Te aviso cuando termine.

      Aquí, el problema no está en el vocabulario, sino en la estructura de la frase, uno de los errores comunes de brasileños al usar español en el trabajo, especialmente en mensajes rápidos.

      Viernes: una conversación sobre el 14 de febrero

      El viernes, en una conversación informal por chat, un colega menciona el 14 de febrero. Lucas pregunta qué se celebra ese día y la charla se vuelve interesante.

      Algunos compañeros explican que en muchos países se celebra el Día de San Valentín, asociado al amor y a la pareja. Otros comentan que, en ciertos lugares, también se celebra la amistad. En algunos países se llama Día del Amor y la Amistad.

      Lucas se da cuenta de algo importante: el idioma no es solo trabajo. También es cultura, pequeñas conversaciones y conexión con las personas.

      Lo que Lucas aprende con el tiempo

      Lucas no deja de cometer errores de un día para otro. Sigue confundiendo preposiciones, tiempos verbales y algunas estructuras. No obstante, ahora sabe algo clave: equivocarse no significa fracasar.

      Con práctica guiada, correcciones conscientes y uso real del idioma, empieza a reconocer los errores más comunes de los brasileños en español y aprende cómo evitarlos poco a poco.

      No intenta hablar perfecto. Intenta comunicarse mejor cada semana.

      Para quienes viven algo parecido

      Muchos profesionales usan el español en su trabajo sin haber tenido tiempo de estudiarlo con calma. Entre reuniones, mensajes y correos, el idioma se aprende en movimiento.

      Si tú también trabajas en un entorno multinacional y usas el español en tu rutina, esta historia seguramente te resulta familiar. En ese caso, puedes reflexionar sobre tus propios errores, compartir tu experiencia en los comentarios o hacer clases donde el aprendizaje se adapta a tu nivel, tus objetivos y las situaciones reales que enfrentas cada semana.

      Y si te gustan este tipo de relatos, quizás también te identifiques con la historia de Víctor, un profesional brasileño usando español en una reunión de trabajo con empresarios mexicanos:
      La divertida confusión lingüística de Víctor en una reunión muy seria.

      Actividad de vocabulario

      Actividad de comprensión de lectura

      Camila Y Su Entrevista De Trabajo En Español: La Historia De Una Brasileña Que Venció El Bloqueo

      Camila Y Su Entrevista De Trabajo En Español: La Historia De Una Brasileña Que Venció El Bloqueo

      Vocabulario:

      1. Seguridad / sentirse segura: Sentirse tranquila y con confianza en lo que se hace, sin miedo excesivo a equivocarse.
      2. Correo: Mensaje que se envía o se recibe por email.
      3. Me encargo: Es una expresión que se usa para decir que una persona es responsable de una tarea o actividad.
      4. Apuntes: Notas escritas para estudiar o recordar información importante.
      5. Andamios: Son estructuras temporales que se usan en la construcción para sostener a los trabajadores mientras edifican o reparan algo.
      6. El aula: Es el espacio físico donde se dan clases, como una sala de una escuela o universidad.
      7. Saluda: Decir “hola” o mostrar educación al comenzar una conversación.
      8. Despacio: Hacer algo con calma, sin prisa.
      9. Logró: Consiguió o alcanzó un objetivo después de esforzarse.
      10. Puesto: Trabajo o cargo que una persona puede ocupar en una empresa.

      Camila es mi alumna. Como muchos profesionales brasileños, trabaja todo el día y estudia español cuando puede, casi siempre por la noche. No tiene mucho tiempo libre, pero sí una meta muy clara: sentirse segura en una entrevista de trabajo en español.

      Cuando recibe el correo de la empresa, el nerviosismo aparece. La entrevista será en español. Camila no busca hablar como una nativa ni usar palabras sofisticadas; quiere entender, responder con claridad y no bloquearse.

      Cómo prepararse para una entrevista de trabajo en español con poco tiempo

      Durante nuestras clases, trabajamos con situaciones reales del mundo laboral. Prepararse para una entrevista de trabajo en español no significa estudiar todo, sino estudiar lo que realmente se usa.

      1. Adaptar el currículum al español real del trabajo

      Revisamos juntas su currículum en español, cuidando tres aspectos clave:

      • Lenguaje claro y directo
        Evitamos frases largas y poco naturales. Por ejemplo:
        ❌ “Responsable por la ejecución de actividades administrativas”
        ✅ “Me encargo de tareas administrativas y atención al cliente”
      • Verbos en presente o pasado simple, fáciles de usar en una entrevista
        “Trabajo con…”, “He trabajado en…”, “Me encargo de…”
      • Vocabulario funcional, no académico. El objetivo no es impresionar, sino comunicar.

      2. Practicar respuestas que se puedan adaptar

      Fuera de clase, Camila aprovecha pequeños momentos del día: escucha audios cortos, relee apuntes y repasa preguntas frecuentes de entrevista de trabajo en español.

      No memoriza respuestas cerradas. Practica estructuras flexibles, como:

      • “Trabajo como ___ desde hace ___ años.”
      • “Tengo experiencia en ___.”
      • “Me gusta mi trabajo porque ___.”

      Estas frases funcionan como andamios: se adaptan a distintas preguntas sin generar bloqueo.

      Mini guía: qué estudiar primero para una entrevista de trabajo en español

      Aquí es donde Camila hace una elección consciente. En lugar de intentar aprenderlo todo, se enfoca en lo esencial.

      Lo imprescindible antes de una entrevista

      1. Presentarse con naturalidad
        • Nombre
        • Cargo actual o último
        • Área de trabajo
      2. Hablar de la experiencia laboral
        • Funciones principales
        • Tiempo en cada puesto
        • Tipo de empresa o sector
      3. Entender preguntas frecuentes
        • “¿A qué te dedicas?”
        • “¿Cuáles son tus funciones?”
        • “¿Por qué te interesa este puesto?”

      Camila acepta que cometer errores pequeños es parte del proceso. En una entrevista de trabajo en español, la comunicación pesa más que la perfección.

      Aprender español para el trabajo también ocurre fuera de la entrevista

      Este proceso no es exclusivo de Camila. Muchos profesionales brasileños se enfrentan al español en contextos laborales reales, a veces inesperados.

      Un ejemplo claro es Tiago, un científico brasileño que necesita comunicarse en español fuera del aula, en una situación cotidiana pero profesional. Su historia muestra cómo, incluso sin dominar el idioma, es posible resolver situaciones laborales cuando se tiene un mínimo de vocabulario funcional y confianza.
      👉 De científico a mimo: la divertida odisea de Tiago en una farmacia colombiana.

      El día de la entrevista de trabajo en español

      Camila entra a la entrevista con nervios, pero también con preparación. Saluda, escucha con atención y responde despacio. Usa el español que ha practicado en clase y en su rutina diaria.

      Las preguntas no son exactamente iguales a las que ensayamos, pero son lo suficientemente parecidas como para no sorprenderla. Gracias a esa preparación estratégica, puede mantener la conversación y expresar sus ideas con claridad durante la entrevista.

      Checklist rápido para el día de la entrevista

      Saludar con seguridad

      ✔ Escuchar antes de responder

      ✔ Usar frases simples

      ✔ Pedir que repitan si es necesario

      ✔ Hablar despacio, sin disculparse por el idioma 

      Un resultado posible (y realista)

      Al terminar la entrevista, Camila se siente cansada, pero tranquila. Sabe que no fue perfecta, pero logró comunicarse. Días después, recibe una respuesta: la empresa la considera para el puesto.

      No hay milagros. Hay constancia, práctica guiada y contacto real con el idioma.

      Para quienes también se preparan para una entrevista de trabajo en español

      Muchas personas adultas aprenden español con poco tiempo y muchas responsabilidades. Prepararse para una entrevista de trabajo en español no es rápido, pero sí posible cuando se estudia con intención y acompañamiento.

      Si tú también necesitas usar el español en situaciones reales del mundo laboral, puedes reflexionar sobre tu proceso, compartir tu experiencia en los comentarios o contactarnos.
      Las clases se adaptan a tus objetivos, tu ritmo y tu realidad, para que practiques de forma consciente, sin presión y con metas claras.

      Actividad de vocabulario

      Actividad de comprensión de lectura

      La Abuela Que Sembraba Palabras

      La Abuela Que Sembraba Palabras

      Vocabulario:

      1. Sembraba: Ponía algo (ideas o palabras) para que creciera o produjera un efecto en otras personas.
      2. Uno (pronombre): Se usa para hablar de una persona en general, sin decir quién específicamente.
      3. Sermones: Explicaciones largas y serias que alguien da para enseñar, corregir o aconsejar.
      4. Tocaba (hacer algo): Era el momento de hacer algo; algo que correspondía o se debía hacer.
      5. Arbolito: Árbol pequeño; en Navidad, el árbol decorado típico de las fiestas.
      6. Arepas:Comida redonda hecha principalmente de maíz, típica de Venezuela y Colombia.
      7. Enviudó: Se quedó viudo, sin esposo o esposa porque esa persona falleció.
      8. Escoge: Selecciona o elige algo entre varias opciones.
      9. Largo / larga: Que tiene mucha extensión o duración; que ocupa mucho tiempo o espacio.
      10. Extrañamos: Echamos de menos; sentimos la ausencia de alguien o algo.
      11. Chistes: Historias o frases graciosas que hacen reír.

      Una amiga venezolana me contó una historia con la que me identifiqué completamente y que me emocionó muchísimo, aquí te la comparto y espero que te guste tanto como a mí.

      En mi familia siempre decíamos que la Abuela Carmen tenía superpoderes. No volaba, no le salían rayos de las manos y tampoco era invisible (aunque a veces aparecía tan silenciosa detrás de uno que parecía magia). Su superpoder era otro:
      sembraba palabras.

      Sí, literal. Cuando tenía algo importante que decir, la Abuela no lo explicaba con sermones largos. No. Ella tomaba una pequeña caja de madera, metía la mano, sacaba un papelito doblado y lo lanzaba al aire. Entonces decía:

      —“Hoy sembramos esta palabra.”

      Y todos sabíamos que tocaba aprender una lección.

      1. La palabra compartir

      Una Navidad, cuando yo tenía siete años, la Abuela sacó la palabra COMPARTIR. Mi primo Diego y yo pensábamos que significaba “darle tus juguetes al otro”, y no estábamos muy emocionados.

      Yo no voy a compartir mi carrito azul, murmuró Diego.
      Pues yo tampoco mi muñeca nueva, respondí.

      La Abuela soltó una carcajada que hizo temblar los adornos del arbolito.

      —“Compartir no siempre es dar cosas… A veces es dar tiempo. A veces es dar espacio. Y, si se puede, dar arepas.”

      Obviamente terminamos compartiendo arepas con queso. Y aprendimos que la Navidad sabía mejor cuando la mesa estaba llena, aunque el queso fuera poco.

      2. La palabra familia (la de sangre… y la otra)

      Otra vez, la Abuela lanzó al aire el papelito y cayó justo dentro de la taza del tío Ramón. Cuando lo sacó, estaba empapado pero todavía se leía: FAMILIA.

      —“La familia no siempre nace —dijo Abuela—. A veces se encuentra.”

      Y entonces miramos a la mesa: estaba Ana, la vecina que siempre venía a comer con nosotros porque decía: “la sopa de Carmen cura el alma”; estaba don Luis, amigo de la iglesia, que desde que enviudó celebraba con nosotros; y estaba Juliana, amiga de mi mamá, que decía que la Abuela era más suya que nuestra.

      Yo pensé que era raro… pero bonito.
      Con el tiempo entendí que la Abuela tenía razón: la familia también se escoge.
      Y qué bendición tener una mesa larga donde siempre cabe uno más.

      3. La palabra nostalgia

      Un diciembre, la caja de madera se abrió sola —o eso dijo la Abuela— y salió la palabra NOSTALGIA.

      —“Es que en diciembre siempre extrañamos a alguien”, dijo.
      Y todos bajamos la mirada.

      Ese año hacía mucha falta el Abuelo, que había partido unos meses antes. La casa estaba llena de risas, sí, pero también tenía un espacio vacío.

      La Abuela nos pidió cerrar los ojos.

      —“La nostalgia no es para ponernos tristes. Es para recordar lo bueno. Para agradecer las risas, los abrazos, los chistes malos… todo lo que nos dejaron.”

      Y entonces, como quien no quiere llorar delante de los demás, nos hizo una pregunta absurda:

      —“¿Recuerdan cuando el Abuelo quemó las hallacas porque no sabía cómo calentarlas?”

      Todos explotamos de risa.
      Recordamos ese día con nostalgia pero también con cariño.

      4. La palabra gratitud

      La última palabra que sembramos con la Abuela fue GRATITUD.
      Esa vez no hubo papeles volando: la Abuela simplemente la dijo en voz baja, mientras me entregaba un dulce de leche.

      —“Agradece lo que tienes, lo que tuviste y lo que tendrás. Y si puedes, agradece también por los que ya no están… porque su recuerdo sigue acompañándonos.”

      No entendí del todo en ese momento, pero ahora, cada diciembre, cuando preparo las recetas que ella me enseñó, siento que la Abuela está conmigo. Como si su superpoder nunca se hubiera ido.

      Porque esas palabras que sembró… crecieron.

      Esta historia invita a reflexionar sobre cómo diciembre es un buen tiempo para compartir, valorar la familia y los amigos que se vuelven familia, sentir un poquito de nostalgia bonita, y vivir la gratitud por todo lo que ha sido parte de nuestras vidas.

      Actividad de vocabulario

      Actividad de comprensión de lectura