Sabía Que Iba A Llover, Pero No Imaginaba Esta Tormenta De Granizo…

Sabía Que Iba A Llover, Pero No Imaginaba Esta Tormenta De Granizo…

Vocabulario:

 

  1. Ventana: Abertura en una pared que permite la entrada de luz y aire.
  2. Trueno: Ruido fuerte que se produce durante una tormenta.
  3. Hielo: Agua congelada y en estado sólido.
  4. Quedarse: Permanecer en un lugar o situación.
  5. Mientras: Al mismo tiempo que ocurre otra cosa.
  6. Vecinos: Personas que viven cerca de otras.
  7. Techado: Cubierta que protege un lugar de la lluvia y del sol.
  8. Cerrar: Dejar algo sin abertura o impedir el paso.
  9. Despejado: Sin nubes o sin obstáculos.
  10. Dibujos animados: Producciones audiovisuales hechas con imágenes que crean la ilusión de movimiento.
  11. Por supuesto: Expresión que indica que algo es claro, evidente o seguro.
  12. Calle: Vía pública por donde circulan personas y vehículos.

    Yo sabía que podía llover. Sabía incluso que podía caer granizo. Pero, sinceramente, ¿alguna vez has visto una tormenta tan fuerte que te haga pensar que tus ventanas pueden romperse?

    Pues yo tampoco. Hasta ese día.

    Primero llegaron los truenos

    Era casi noche en mi apartamento cuando el cielo comenzó a oscurecerse. El viento aumentó y, poco después, comenzaron los truenos y la lluvia comenzó a caer con fuerza.

    Después llegaron las primeras piedras de granizo. Al principio, el sonido contra la ventana no parecía tan preocupante. Tac, tac, tac. Pero, en pocos minutos, el ruido se hizo cada vez más fuerte. ¡PUM! ¡PUM! ¡PUM!

    ¿Y si la ventana se rompe?

    Las bolas de hielo chocaban contra el vidrio con una fuerza impresionante. Parecía que querían romper la ventana para entrar en mi casa. De hecho, cada golpe me hacía pensar que, en cualquier momento, el vidrio podía hacerse pedazos.

    Entonces sentí miedo. Me alejé un poco de la ventana y tomé mi teléfono. Lo primero que pensé fue en mi hija e inmediatamente le escribí para saber si estaba a salvo.

    Por suerte, ella estaba en su trabajo. Había decidido quedarse allí mientras pasaba la tormenta, así que estaba protegida.

    El grupo de WhatsApp tampoco paraba

    Mientras tanto, el grupo de WhatsApp de los vecinos no paraba de recibir mensajes. Todos hablaban de la tormenta y de la fuerza del granizo. Algunos estaban preocupados por sus carros, ya que no tenemos estacionamiento techado.

    ¿Habrían sufrido daños? ¿Tendrían los vidrios rotos? ¿La carrocería estaría llena de golpes?

    Era comprensible que estuvieran preocupados. Una tormenta de granizo puede causar muchos daños en pocos minutos.

    De hecho, la tormenta fue noticia en Curitiba. Si quieres saber un poco más sobre lo que ocurrió aquella noche, puedes leer esta noticia de CBN Curitiba: Curitiba registra temporal com granizo nesta noite de segunda (21)🔗.

    Pero yo pensaba en otras personas

    Mientras leía los mensajes de los vecinos, yo pensaba en otras personas: en quienes viven en situación de calle.

    Yo estaba dentro de mi apartamento, detrás de una ventana y bajo un techo. Podía sentir miedo, pero tenía un lugar donde protegerme. Podía cerrar las ventanas, esperar a que pasara la tormenta y llamar a mi hija para saber cómo estaba.

    Pero ¿qué podían hacer las personas que no tenían un lugar donde refugiarse?

    Y también pensaba en los perritos callejeros: ellos no sabían que se aproximaba una tormenta. No podían mirar el pronóstico meteorológico. No podían entrar en un apartamento, cerrar una ventana o buscar un lugar seguro con anticipación.

    Mientras escuchaba las piedras de hielo golpeando el vidrio, imaginaba a esos animales buscando desesperadamente algún lugar donde protegerse de la lluvia, del viento y del granizo.

    Por cierto, si te gustan estas historias sobre el clima y las conversaciones cotidianas, quizás recuerdes otra historia de este blog: ¡Qué clima tan loco! Historias de un grupo de WhatsApp🔗.

    Y, de repente, llegó el silencio

    La tormenta continuó durante un tiempo que pareció eterno. Pero finalmente, poco a poco, los golpes comenzaron a disminuir. Después llegó el silencio. Un silencio extraño, después de tantos minutos de ruido y miedo.

    La tormenta había pasado.

    A la mañana siguiente, todo parecía diferente

    Al día siguiente, cuando desperté, todo parecía increíblemente tranquilo.

    La ciudad había vuelto a la normalidad. El cielo estaba despejado y las calles estaban mojadas. Aquí y allá todavía podían verse las marcas que había dejado la tormenta, pero era difícil imaginar la violencia de lo que había ocurrido unas horas antes.

    Me quedé mirando por la ventana y pensé en lo extraño que es el comportamiento de la naturaleza: un día puede comenzar como cualquier otro. Después, en cuestión de minutos, el cielo puede oscurecerse, el viento puede cambiar y una lluvia de piedras de hielo puede transformar completamente el ambiente.

    Y después, tan rápidamente como llegó, la tormenta desaparece y se hace difícil creer que unas horas antes las bolas de hielo habían golpeado mi ventana con tanta fuerza.

    Todo vuelve a estar en calma y yo casi podía imaginar esa típica escena de los dibujos animados cuando llega la primavera: las flores comienzan a abrirse, los animales se desperezan después de dormir y los pajaritos empiezan a salir de sus escondites y a volar de un árbol a otro.

    Y, por supuesto, en mi imaginación también sonaba esa musiquita de violín, suave, calmada y serena, que anuncia que todo está bien otra vez.

    ¿Y tú? ¿Alguna vez has vivido una tormenta que te haya hecho sentir miedo? ¿Qué recuerdas de aquel momento? Me encantaría conocer tu historia.

    Actividad de vocabulario

    Actividad de comprensión de lectura

    Rutina Semanal En Español: Así Es Mi Vida Como Estudiante Universitaria

    Rutina Semanal En Español: Así Es Mi Vida Como Estudiante Universitaria

    Vocabulario:

     

    1. Ventajas: aspectos positivos o beneficios que tiene una situación.
    2. Quejarse: reclamar o decir que algo no nos gusta.
    3. Temprano: en las primeras horas del día o de la noche, o al principio de un periodo de tiempo determinado. 
    4. Asignatura: materia o disciplina que se estudia en una institución educativa.
    5. Atareada: que tiene muchas tareas u obligaciones que realizar; muy ocupada.
    6. Suele: indica que algo ocurre habitualmente o con frecuencia. 
    7. Huir: alejarse rápidamente de algo o alguien, o evitar una situación. 
    8. Un rato: un período de tiempo relativamente corto, sin duración exacta.
    9. Por supuesto: expresión que se usa para indicar que algo es evidente, seguro o natural. Equivale a “claro” o “naturalmente”.
    10. Chévere: Bueno, bonito, agradable, estupendo…

      Hola, ¿qué tal?

      Te cuento que mi rutina ha cambiado drásticamente desde hace un par de meses. Pasé de estudiar a distancia y tener un horario de trabajo súper diferente cada día de la semana a estudiar de manera presencial en una Universidad Federal de Brasil, la UFPE.

      Y la verdad es que este cambio me ha traído muchísimas ventajas. No puedo quejarme.

      Por ejemplo, me ha ayudado a salir del sedentarismo, porque ahora tengo que salir de casa, ir a la universidad y subir escaleras todo el tiempo. Además, estoy en un entorno donde tengo la oportunidad de socializar y hablar portugués casi todos los días. ¡Estoy viviendo esa inmersión real que sentía que me faltaba!

      También tengo horarios de trabajo mucho más estables, así que mi semana ahora tiene una estructura bastante diferente.

      Hoy quiero compartir contigo cómo es mi rutina semanal para que puedas conocer un poquito de mi día a día y, al mismo tiempo, practicar vocabulario en español.

      Después de leer mi historia, puedes compararla con tu propia rutina y contarme en los comentarios cómo es tu semana.

      ¿Cómo es mi rutina semanal?

      Ahora me despierto más temprano casi todos los días, alrededor de las 5:30 de la mañana. El horario puede variar un poquito, aproximadamente media hora, dependiendo del día.

      Además, esta semana recibí la respuesta sobre las equivalencias de las asignaturas que había solicitado en la universidad, así que mi horario todavía está cambiando un poco. Pero son cambios muy positivos, porque algunas asignaturas que ya había cursado fueron reconocidas y ahora tengo un poco más de flexibilidad.

      Lunes

      Los lunes ya no tengo que ir a clases presenciales en la universidad. Por eso, aprovecho la mañana para dar algunas clases de español online y también tengo clases por la noche.

      Es uno de los días en los que puedo organizar mi tiempo con un poco más de calma.

      Martes y miércoles

      De martes a viernes tengo clases en la universidad durante las mañanas, algunos días a partir de las 7am y otros desde las 8am.

      Los martes y miércoles son días bastante ocupados porque, después de las clases de la universidad, doy una clase presencial por la tarde y luego tengo clases online por la noche.

      Es un verdadero corre-corre. Esos días estoy más atareada. De hecho, entre una actividad y otra, tengo que organizar muy bien mi tiempo para poder estudiar, trabajar, comer y, cuando es posible, descansar un poquito.

      Jueves

      El jueves puedo descansar un poco más durante la tarde porque solamente tengo clases online por la noche.

      ¡Y agradezco mucho ese pequeño espacio libre en medio de la semana!

      Es una buena oportunidad para organizar algunas cosas de la casa o simplemente respirar un poco antes de continuar con la semana.

      Viernes

      El viernes es un día mucho más tranquilo.

      Normalmente solamente doy una o dos clases por la tarde. La mayoría de mis alumnos suele huir de ese horario, jajaja, así que termino teniendo un poco más de tiempo libre.

      Pero los viernes también tienen su parte caótica.

      Por ejemplo, por la mañana doy una clase online a las 7am y después tengo que teletransportarme a la universidad para la clase de las 8am.

      Bueno, en realidad voy en Uber, pero siempre llego un poquito atrasada, y ese profesor es demasiado puntual.

      Y por la noche tengo uno de mis momentos favoritos de la semana: aprovecho para reunirme con algunos amigos, principalmente venezolanos, para practicar y jugar kickingball durante un rato.

      La pasamos súper chévere. Si no conoces este deporte, puedes leer mi historia:

      Del Béisbol al Kickimball: recuerdos de infancia en Venezuela🔗

      ¿Y qué hago durante el fin de semana?

      Los fines de semana son un poco más flexibles, pero normalmente también tengo algunas actividades programadas.

      Algunos sábados participo en actividades de la iglesia y, una vez al mes, participo en un encuentro con otros migrantes.

      Los domingos voy a los cultos. Dependiendo de la semana, puedo ir por la mañana o por la noche, especialmente porque algunos domingos tengo que interpretar en Lengua de Señas (Libras).

      Además de todo esto, intento reservar un par de días para cocinar y dejar comida preparada para toda la semana.

      Y, por supuesto, siempre tengo una lista de cosas por hacer: tareas de la universidad, lecturas, clases, trabajo, compras, quehaceres de la casa… A veces parece que estoy haciendo malabares.

      Uma moça de cabelo cacheado compartilha um momento alegre com seus amigos ao ar livre, sentados num parque junto a uma bola.

      Una rutina diferente, pero llena de aprendizajes

      Si comparo mi rutina actual con la que tenía hace algunos meses, la diferencia es enorme.

      Antes pasaba mucho más tiempo en casa y tenía horarios de trabajo que podían cambiar bastante de un día para otro. Ahora tengo que organizar mis estudios, mis clases de español, la universidad, las actividades de la iglesia, mis compromisos personales y también mis momentos de descanso.

      No es tan fácil, pero estoy disfrutando mucho esta nueva etapa.

      Además, estudiar presencialmente me está dando algo que buscaba desde hace tiempo: más contacto con otras personas y más oportunidades para hablar portugués en situaciones reales. Y eso también forma parte del aprendizaje de un idioma: salir de casa, conversar, cometer errores, escuchar diferentes formas de hablar y aprender de la vida cotidiana.

      ¿Y tú? ¿Cómo es tu rutina semanal?

      Ahora quiero saber un poco sobre tu vida. ¿Cómo es tu rutina semanal?

      Puedes contarme en español qué haces de lunes a viernes, qué haces durante el fin de semana o cuál es tu día más ocupado. Y una pregunta para practicar:

      ¿Ya sabías cómo se llaman los días de la semana en español?

      Cuéntame en los comentarios cómo es tu rutina semanal y usa los días de la semana para describirla.

      Y si quieres continuar aprendiendo y practicando español con historias sobre situaciones de la vida real, ¡puedes explorar otras historias del blog y seguir aprendiendo con nosotros cada semana!

      Actividad de vocabulario

      Actividad de comprensión de lectura

      La Verdadera Razón Por La Que No Avanzas En Español (Y No Es Falta De Talento) 

      La Verdadera Razón Por La Que No Avanzas En Español (Y No Es Falta De Talento) 

      Vocabulario:

      1. Apuntes: Notas que escribes para recordar o estudiar algo.
      2. Sin embargo: Expresión que sirve para mostrar una idea contraria o un contraste. Significa "pero" o "no obstante".
      3. Sencilla: Que es fácil de entender o de hacer; que no es complicada.
      4. Aún: Todavía; hasta este momento.
      5. Olvido / olvidar: no tener en la memoria.
      6. Aunque: Expresión que introduce una idea que contrasta con otra. Significa "a pesar de que".
      7. Recordaba: Forma del verbo recordar. Significa que una persona tenía algo en la memoria en ese momento.

        Hay momentos en los que el mayor obstáculo para aprender no es la dificultad del contenido, sino la sensación de que el esfuerzo no da resultados. Cuando esa idea se instala en la mente, es fácil pensar que el problema está en uno mismo. Eso fue exactamente lo que le ocurrió a Lucía. 

        Al principio, todo parecía ir bien, Lucía participaba en las clases, hacía preguntas, tomaba apuntes, entendía las explicaciones, recordaba el vocabulario y hasta se animaba a hablar. Al final se marchaba convencida de que había aprendido muchísimo.

        Sin embargo, unos días después ocurría siempre lo mismo, cuando intentaba recordar una expresión o responder una pregunta sencilla, las palabras parecían esconderse. Lo que el lunes parecía tan claro, el viernes ya no lo era tanto.

        Aún así, seguía asistiendo a las clases con entusiasmo. Pensaba que era solo cuestión de tiempo. No obstante, las semanas fueron pasando y la sensación de avanzar dos pasos para retroceder uno comenzó a desgastarla. Cada lunes tenía la impresión de empezar desde el mismo lugar.

        "Eso no es para mí": el momento en que Lucía quiso abandonar 

        Finalmente, antes de comenzar una clase, me dijo con evidente frustración:

        —Profesora, creo que voy a dejar el español.

        La miré sorprendida.

        —¿Por qué dices eso?

        Lucía bajó la mirada y, después de unos segundos de silencio, respondió:

        —Porque... eso no es para mí.

        Hizo una pausa y continuó:

        —En realidad, no es la primera vez que me pasa. Hace unos años empecé un curso de inglés y lo abandoné. Después intenté aprender a tocar la guitarra y ocurrió lo mismo. Incluso inicié un curso de informática que nunca terminé. Siempre comienzo con mucho entusiasmo, pero llega un momento en que siento que no avanzo. Entonces me convenzo de que simplemente hay personas que nacen para aprender... y otras que no.

        Esperé unos instantes antes de responder.

        —Lucía, ¿y si el problema no fueras tú?

        Levantó la vista con curiosidad.

        —Existe un concepto muy conocido en psicología del aprendizaje llamado curva del olvido. Él explica que nuestro cerebro empieza a olvidar parte de la información nueva cuando no vuelve a utilizarla. La buena noticia es que ese proceso se puede frenar con pequeños repasos y con un contacto frecuente con aquello que estamos aprendiendo.

        Lucía no dijo nada. Sin embargo, la idea quedó dando vueltas en su cabeza.

        Descubriendo la curva del olvido de Ebbinghaus 

        Esa misma noche decidió investigar. Después de todo, no era la primera vez que abandonaba un aprendizaje pensando que simplemente "no era para ella". Tal vez existía otra explicación.

        Buscando información encontró un artículo sobre la curva del olvido de Ebbinghaus🔗.

        Infográfico da Curva do Esquecimento de Ebbinghaus mostrando como a retenção das informações diminui com o passar do tempo após o aprendizado e como revisões frequentes ajudam a preservar a memória.

        Mientras lo leía, tuvo una sensación inesperada. El caso es que no estaba descubriendo únicamente una teoría sobre la memoria, estaba comprendiendo su propia historia.

        Se dio cuenta de que, después de cada clase, dejaba pasar una semana entera sin volver a encontrarse con el español. De hecho, cuando regresaba a la siguiente clase, una parte importante de lo aprendido ya se había debilitado. Entonces dedicaba buena parte del tiempo a recordar lo anterior, en lugar de construir sobre ello.

        De repente, todo tenía sentido: no había fracasado por falta de capacidad, es que había estado luchando contra la curva del olvido sin saber que existía.

        Un pequeño cambio de hábito hizo toda la diferencia 

        Lucía continuó con sus clases de español, aunque no aumentó la cantidad de clases ni decidió estudiar durante horas. Pero, a partir de ese momento, se propuso mantener un contacto diario con el español, aunque solo fuera durante unos minutos.

        Como tenía una agenda muy ocupada, entendió que debía integrar el idioma en su rutina, en lugar de esperar a encontrar "el momento perfecto" para estudiar.

        El español comenzó a formar parte de su rutina 

        Así, cada semana  leía con atención la historia que se publicaba en el Bog de Larara🔗. También comenzó a hacer los ejercicios propuestos y a revisar la clase del lunes.

        Además, mientras conducía hacia el trabajo o regresaba a casa, aprovechaba el tiempo para escuchar el podcast de Larara. Poco a poco también comenzó a escuchar música en español y otros contenidos que despertaban su interés: entrevistas, noticias, historias y videos cortos.

        De ese modo, el español dejó de aparecer únicamente durante la clase semanal y comenzó a formar parte de su vida cotidiana.

        Cuando las clases dejaron de ser un repaso y se convirtieron en un avance 

        Al principio, los cambios parecían pequeños, sin embargo, después de unas semanas ocurrió algo diferente. Las clases dejaron de ser un esfuerzo por recuperar lo que había olvidado y se transformaron en una oportunidad para seguir avanzando.

        Como consecuencia, las conversaciones fluían con mayor naturalidad. Recordaba el vocabulario con más facilidad, comprendía mejor los audios y las explicaciones nuevas encontraban una base sólida sobre la cual apoyarse.

        Lo más importante fue que desapareció aquella sensación de estar empezando de nuevo cada lunes.

        Una tarde, al terminar la clase, sonrió y me dijo:

        —Ahora lo entiendo. Antes tenía una clase de español por semana. Hoy tengo una clase... y, además, encuentro el español todos los días.

        Le devolví la sonrisa.

        —Y esa es la mejor forma de vencer a la curva del olvido.

        Lucía asintió y desde entonces, nunca volvió a decir:

        —Eso no es para mí.

        ¿Y tú?

        No permitas que una semana de silencio borre lo que tanto esfuerzo te costó aprender. Lee una historia, escucha un podcast, haz un ejercicio o canta una canción en español. Tu memoria —y tu futuro "yo"— te lo agradecerán. 

        Actividad de vocabulario

        Actividad de comprensión de lectura

        De La Universidad Al Mundo Laboral: El Error Que Cambió La Forma De Trabajar De Sofía 

        De La Universidad Al Mundo Laboral: El Error Que Cambió La Forma De Trabajar De Sofía 

        Vocabulario:

        1. Pasantías: Período de práctica en una empresa para aprender y ganar experiencia profesional.
        2. Pronto: En poco tiempo o dentro de poco.
        3. Escritorio: Mesa donde se trabaja, estudia o se usa una computadora.
        4. Añadió: Agregó o puso algo más.
        5. Pantalla: Superficie donde se muestran imágenes, textos o videos, como la de una computadora o un televisor.
        6. Quedó: Permaneció o pasó a estar en un determinado estado o lugar.
        7. Mejillas: Parte del rostro que está debajo de los ojos y a los lados de la nariz.
        8. Mientras: Al mismo tiempo que sucede otra cosa.
        9. Oficina: Lugar donde trabajan personas realizando tareas administrativas o profesionales.

          Sofía llevaba toda la semana contando los días para empezar sus pasantías. Había terminado la universidad con excelentes calificaciones y estaba convencida de que, por fin, pondría en práctica todo lo que había aprendido. Sin embargo, descubriría muy pronto que el mundo laboral funciona de manera diferente.

          Su primer desafío llegó apenas una hora después de sentarse en su escritorio.

          —Necesitamos una presentación para el cliente a las tres de la tarde —le dijo su supervisora—. Tú puedes encargarte.

          Sofía sonrió con seguridad. Aquello era exactamente para lo que se había preparado.

          Abrió su computadora y comenzó a trabajar. Investigó cada dato, añadió gráficos, referencias, definiciones y un análisis detallado. Tres horas después tenía una presentación de cuarenta diapositivas. Estaba orgullosa.

          La supervisora la llamó a la sala de reuniones.

          —Perfecto. Proyectémosla.

          La primera diapositiva apareció en la pantalla, luego la segunda, después la tercera… A la cuarta, el cliente levantó la mano.

          —Disculpen… ¿podrían decirme simplemente si este proyecto es conveniente o no? Tengo otra reunión en cinco minutos.

          Estagiária apresenta um projeto em uma reunião de trabalho enquanto um cliente faz uma pergunta, ilustrando os desafios da comunicação no ambiente corporativo.

          La sala quedó en silencio.

          Sofía sintió cómo se le calentaban las mejillas. Había preparado la mejor presentación de su vida... y, aun así, nadie necesitaba verla.

          Su supervisora tomó el control con una sonrisa.

          —Claro. La respuesta es sí. Recomendamos avanzar por estas tres razones…

          De esta forma, en menos de dos minutos, la reunión había terminado.

          Mientras regresaban a la oficina, Sofía caminaba en silencio, convencida de que había fracasado.

          Entonces su supervisora le dijo:

          —¿Sabes cuál fue tu error?

          —Pensé que había investigado demasiado.

          —No. Investigaste muy bien. El problema es que preparaste una presentación para un profesor, no para un cliente.

          Aquella frase cambió por completo su manera de trabajar. Desde entonces comprendió que una buena presentación profesional no es la que contiene más información, sino la que transmite el mensaje con claridad. Además, hoy existen herramientas de inteligencia artificial que ayudan a crear presentaciones más efectivas y a ahorrar tiempo cuando se utilizan con criterio. Si quieres aprender más, consulta esta guía sobre cómo hacer una presentación con IA🔗.

          Con el paso de las semanas, Sofía también descubrió otra lección del primer empleo: hacer un buen trabajo no siempre era suficiente para ser escuchada. En más de una reunión, sus ideas pasaron desapercibidas hasta que otra persona las repitió. Si este tema te resulta interesante, Larara lo analiza en "Día de la Mujer en el trabajo: la invisibilidad que todavía persiste"🔗.

          Finalmente, al terminar sus pasantías, Sofía comprendió que la universidad no le había enseñado respuestas equivocadas. Simplemente le había enseñado un idioma distinto.

          El mundo laboral le enseñó a traducir ese conocimiento en soluciones útiles para las personas y a entender que el verdadero desafío profesional no consiste solo en hacer un buen trabajo, sino también en comunicar su valor y generar un impacto positivo.

          Actividad de vocabulario

          Actividad de comprensión de lectura

          Español Para Viajar A España: La Experiencia De Victoria

          Español Para Viajar A España: La Experiencia De Victoria

          Vocabulario:

          1. Logras: Consigues hacer algo.
          2. Soltura: Facilidad y seguridad para hacer o decir algo.
          3. Recorrido: Viaje o camino que haces por diferentes lugares.
          4. Camarero: Persona que atiende a los clientes en un restaurante o cafetería.
          5. Salsa: Preparación líquida que se añade a una comida para darle más sabor (molho).
          6. Tos: Sonido que hacemos cuando expulsamos aire de los pulmones de forma rápida y fuerte (tosse).
          7. Estornudos: Expulsiones rápidas y fuertes de aire por la nariz y la boca (espirros).
          8. Congestión: Sensación de tener la nariz tapada y dificultad para respirar bien por ella.
          9. Dirección: Información que indica dónde está un lugar o una persona.

            Cuando regresó de su recorrido por Sevilla, Toledo, Barcelona y Madrid, me contó la diferencia con respecto a su viaje del año anterior:

            —Esta vez pude hablar mucho más y eso transformó todo el viaje.

            Si estás planeando visitar la capital de España, puedes consultar las recomendaciones culturales en la guía oficial de turismo de Madrid en Spain.info – Madrid🔗

            Mulher sentada em um café ao ar livre, sorrindo enquanto escolhe pratos do cardápio com um garçom, em uma rua movimentada cercada por prédios históricos.

            Cómo pedir comida y hablar de intolerancias alimentarias en español

            Antes de viajar, Victoria tenía una preocupación: su intolerancia al gluten y a la lactosa. En su primer viaje terminaba comiendo platos básicos por miedo a no saber explicarse. Esta vez, desde la primera parada en Sevilla, tomó la iniciativa frente al camarero:

            —Perdone, ¿este plato lleva gluten? ¿Y tiene lactosa? ¿La salsa lleva leche o mantequilla?

            Al confirmar los ingredientes, pudo disfrutar de la gastronomía española con más tranquilidad. Sus padres también estaban mucho más tranquilos durante las comidas.

            En cada ciudad encontraron experiencias diferentes y maravillosas. Toledo les encantó por su historia, Barcelona los sorprendió con sus lugares y su ambiente, y Madrid, su último destino, fue especialmente activa y divertida.

            Pero fue precisamente en Madrid donde tuvieron un pequeño imprevisto.

            Ir a la farmacia en España: vocabulario para imprevistos

            Una noche, su hermano comenzó con tos, estornudos y congestión. Al día siguiente, como seguía sintiéndose mal, fueron a una farmacia.

            Victoria explicó los síntomas:

            —Tiene tos, estornuda mucho y también tiene… la nariz tapada.

            —¿Congestión… nasal?

            —Yo no tengo ningún problema de estómago —la interrumpió su hermano, extrañado.

            Victoria se quedó confundida por un momento y dijo:

            —Congestión nasal, sí. Tiene la nariz tapada —aclaró Victoria entre risas.

            Después de hacer algunas preguntas, la farmacéutica les recomendó un medicamento adecuado y explicó cómo debía tomarlo. Victoria aprovechó para confirmar las instrucciones:

            —¿Puede repetir, por favor? Quiero asegurarme de haber entendido bien.

            Esta vez no tuvo miedo de preguntar. Y eso hizo toda la diferencia.

            La seguridad de viajar hablando español

            Aprender español no solo sirve para pedir una dirección o hacer una reserva. También da más independencia para resolver imprevistos, hablar sobre intolerancias alimentarias, explicar síntomas y conectar con la cultura local sin depender de que otras personas cambien al inglés (como le pasó la primera vez).

            Para Victoria, aprender español hizo que su segundo viaje fuera más aprovechado, más divertido y más tranquilo.

            Y, sobre todo, descubrió que no necesitaba hablar perfectamente para comunicarse: necesitaba atreverse a preguntar, explicar y pedir ayuda cuando fuera necesario.

            Lectura recomendada: más historias para aprender español

            Si te estás preparando para tus próximas vacaciones, también puedes descubrir cómo evitar algunas confusiones habituales al viajar en nuestro artículo El Caos Del Check-In En Perú: Errores De Portuñol En El Aeropuerto Que Pueden Hacerte Pasar Vergüenza🔗

            Aprende vocabulario esencial en español para viajar y evita falsos amigos como «embarazada» y «apellido».

            Actividad de vocabulario

            Actividad de comprensión de lectura