Lo Que Descubrí En Chile Sin Haberlo Planeado (Y Que Me Dejó Con La Boca Abierta)

Una escapada a Chile, un evento inesperado y tres palacios que me hicieron viajar en el tiempo. ¿Casualidad? No lo creo.

Fachada do Palácio Ariztía em Santiago de Chile

Lo Que Descubrí En Chile Sin Haberlo Planeado (Y Que Me Dejó Con La Boca Abierta)

Una escapada a Chile, un evento inesperado y tres palacios que me hicieron viajar en el tiempo. ¿Casualidad? No lo creo.

Vocabulario:

  1. Hija: niña o mujer que es descendiente de una madre o un padre.
  2. Recuerdos: cosas que una persona guarda en la memoria o que le hacen pensar en el pasado.
  3. Encargado: mandado a construir, diseñado o realizado por petición de alguien.
  4. Joya: objeto pequeño y valioso usado como adorno, hecho con materiales preciosos.
  5. Torreón mirador: torre alta construida para observar el paisaje desde lo alto.
  6. Espejos: superficies que reflejan la imagen de lo que tienen delante.
  7. Huella: marca que deja una persona, animal o cosa al pasar por un lugar.

    ¡Hola! ¿Qué tal?

    Después de un mes maravilloso en Chile junto a mi hija Mavi, ya estoy de nuevo en Brasil. Volví con el corazón lleno de recuerdos, la mente llena de imágenes y el celular... bueno, lleno de fotos y videos, claro. 

    Y como siempre digo: las casualidades no existen. Justo mientras estaba en Santiago, se celebrabró el Día de los Patrimonios —una gran fiesta cultural que se realiza todos los años, donde cientos de lugares históricos abren sus puertas al público de forma gratuita.

    Entre tantas opciones increíbles, tuve la suerte de visitar tres palacios que me encantaron: el Palacio García, la Casa Ortúzar y el Palacio Ariztía. Cada uno con su estilo, su historia y su magia.

    Palacio García (Ñuñoa)

    Construido entre 1925 y 1931, este palacio, de estilo sevillano, fue encargado por el comerciante Joaquín García Carro, dueño de la famosa tienda Los Gobelinos. Hoy alberga la Corporación Cultural de Ñuñoa y también “La Casa de Todos”, un espacio comunitario para personas mayores.
    Me encantaron sus corredores con azulejos, el torreón mirador y los vitrales coloridos. ¡Una joya en plena ciudad!

    Casa Ortúzar (Ñuñoa)

    Con su aspecto de castillo oscuro, esta casa de estilo Tudor parece salida de un cuento. Fue construida para el abogado Eugenio Ortúzar Rojas y hoy es sede de la Corporación Cultural de Carabineros.
    El corredor abovedado, el jardín de invierno y los salones antiguos nos hicieron sentir que estábamos caminando por otra época.

    Palacio Ariztía (Santiago Centro)

    Este fue el más impresionante. De estilo neoclásico francés, fue residencia del empresario Rafael Ariztía y hoy pertenece a la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM).
    Sus espejos, vitrales, columnas y esa lámpara enorme en el hall central... ¡simplemente wow!
    Un dato curioso: también fue sede del Club Militar, de la Cámara de Diputados y del Tribunal Constitucional.

    Chile me sorprendió con su arquitectura patrimonial, tan diversa y viva. Y entendí por qué hay tantos palacios: a fines del siglo XIX y principios del XX, durante el auge del salitre, muchas familias ricas quisieron dejar su huella con construcciones inspiradas en Europa. Hoy, esos edificios no solo cuentan historias: también son espacios abiertos a la comunidad en el marco de la celebración del Día del Patrimonio Cultural de Chile.

    ¿Y tú? ¿Has visitado algún lugar histórico que te haya marcado?
    Cuéntamelo en los comentarios. Y si te gustó este viaje cultural, ¡comparte este post con tus amigos amantes de la historia y la arquitectura!

    ¡Hasta la próxima!

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    Actividad de comprensión de lectura

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