Cuando El Excel Entra En La Relación… Y El Dinero Decide Salir Corriendo

Cuando El Excel Entra En La Relación… Y El Dinero Decide Salir Corriendo

Vocabulario:

    1. Presupuesto: Plan para organizar cuánto dinero entra y cuánto se puede gastar.
    2. Deudas: Dinero que se debe a alguien y que hay que pagar.
    3. Endeudado: Persona que tiene deudas.
    4. Jubilación: Etapa en la que una persona deja de trabajar y empieza a recibir una pensión.
    5. Ahorros: Dinero que se guarda para usar en el futuro.
    6. Ahorrar: Guardar parte del dinero en lugar de gastarlo.
    7. Invertir: Usar el dinero en algo con la esperanza de obtener ganancias.
    8. Ingresos: Todo el dinero que una persona recibe, como el salario.
    9. Intereses: Es el dinero extra que se paga o se recibe por prestar o usar dinero. 
    10. Tacaño: Persona que se resiste a gastar.

    ¡Hola, hola!

    ¿Alguna vez sentiste que el dinero se te va como agua entre los dedos? 

    Hoy te traigo una historia de pareja, de esas con presupuesto, deudas… ¡y un Excel que casi causa divorcio! 

    Sigue leyendo, que seguro te vas a reír (o te vas a sentir identificado). 

    —¡Yo no estoy endeudado! —gritó Luis desde el sofá, abrazando su laptop como si fuese un escudo.

    —¿Ah, no? —respondió Marta, su esposa, con una expresión severa y un papel en la mano—. ¿Entonces esto qué es? ¿Una lista de deseos navideños? Porque aquí hay cuotas del celular, del sofá nuevo, de la cafetera eléctrica con temporizador y hasta del robot aspirador que sigue sin saber dónde está el baño.

    Luis tragó saliva.

    —Eso no son deudas, son… compromisos financieros.

    Marta se rió. Una risa de esas que no auguran nada bueno.

    —Luis, tenemos que hablar en serio. Los intereses de tus deudas están altísimos, y nosotros ya no somos unos jovencitos de 20 años. Tenemos que pensar en el futuro, en la jubilación, en los ahorros… ¡en dejar de vivir al límite!

    —Pero si yo trato de ahorrar —dijo él, medio ofendido—. ¿Acaso no viste que cancelé Netflix?

    —Y cancelaste Netflix, sí… ¡pero contrataste un servicio de streaming de documentales de crímenes reales! ¿Eso era necesario para nuestra jubilación?

    Luis abrió la boca para responder, pero no encontró defensa válida.

    Marta respiró hondo y sacó su arma secreta: el Excel del presupuesto mensual.

    —Mira. Ingresos aquí. Gastos aquí. Tus “compromisos financieros” aquí. Si seguimos así, en seis meses estaremos más endeudados que el primo Arturo… y ese tacaño vive con su mamá a los 42.

    Luis miró el Excel. Miró a Marta. Y, por primera vez en meses, asintió con seriedad.

    —Está bien, hagamos un presupuesto real. Pero con una condición…

    —¿Cuál?

    —Que no me quites el fútbol de los domingos. Aunque sea mi único lujo.

    Marta sonrió. Ella sabía que no podía juzgar tanto… aún le llegaban sus velas aromáticas “de relajación extrema” cada mes.

    Y bueno… después de todo, parece que el Excel no era tan malo, ¿no?
    ¿Y tú? ¿Eres del team “presupuesto al centavo” o más bien del club “yo controlo todo en la mente”?
    Cuéntamelo en los comentarios, que quiero saber si soy la única que ha peleado con las finanzas en pareja.

    No te olvides de compartir esta historia con ese amigo que dice que va a ahorrar… pero termina comprando una cafetera nueva.

    ¡Hasta la próxima!

    Actividad de vocabulario

    Actividad de comprensión de lectura

    ¡Qué Frío, Amiga! Crónica De Dos Brasileñas En La Patagonia

    ¡Qué Frío, Amiga! Crónica De Dos Brasileñas En La Patagonia

    Vocabulario:

     

    1. Bufanda:  Prenda larga y estrecha que se usa en el cuello para protegerse del frío 🧣.
    2. Guantes:  Accesorio que cubre las manos para mantenerlas calientes 🧤.
    3. Abrigo:  Ropa gruesa que se usa encima de otras prendas para protegerse del frío 🧥.
    4. Medias:  Prenda que cubre los pies y parte de las piernas, común en invierno para dar calor🧦.
    5. Orejeras: Accesorio acolchado que cubre las orejas para protegerlas del frío.
    6. Gorro: Prenda que se usa en la cabeza para abrigarse del frío.
    7. Por si a las moscas: Expresión que significa “por si acaso” o “para prevenir”.
    8. Maleta: Bolso grande que se usa para llevar ropa y objetos personales en un viaje 🧳.

      ¡Hola! ¿Cómo te va con este invierno? ¿Qué te falta para completar tu ropa: un buen abrigo, unas medias térmicas o simplemente las ganas de salir de la cama? 

      Si alguna vez pensaste que la ropa que usas en São Paulo aguanta el frío de la Patagonia… bueno, esta historia es para ti.

      ______

      —¡Ay, amiga, qué exagerada fuiste! —dijo Luana en el aeropuerto, viendo a Clara colocando un gorro, una bufanda, unos guantes y botas forradas en el equipaje de mano.
      —¿Exagerada? Estamos viajando a la Patagonia en julio, Luana. ¡Julio!
      —Sí, pero no vamos a escalar el Everest…

      Luana había decidido viajar leve. Llevaba solo una maleta de mano y el mismo abrigo que usaba en São Paulo cuando hacía 17 grados. Según ella, el frío es psicológico.

      Spoiler: el frío no era psicológico.

      En el primer día en Ushuaia, Luana no podía ni tomarse selfies:
      —¡No siento los dedos! ¡No puedo desbloquear el celular!

      Clara, que había tomado clases de español antes del viaje, fue a una tienda y pidió con confianza:
      —¿Tienen guantes impermeables y medias térmicas?
      —Claro, ¿también buscas un abrigo más grueso?

      Luana, temblando al lado, solo repetía:
      —Lo mismo… lo mismo, por favor.

      Pero lo mejor fue cuando Luana, señalando la bufanda que quería comprar, dijo con toda seguridad:
      —¿Cuánto cuesta… esto para el “pescozo”? ¿El… colar de lana?
      La vendedora la miró con una sonrisa.
      —¿La bufanda?
      —¡Eso! La bufanda. Aprendí una palabra nueva. Ahora solo me faltan unas cien más.

      Después de unos días, Luana ya estaba irreconocible: camiseta térmica, calza térmica, tres suéteres, dos pares de medias, gorro, orejeras, guantes con forro de lana y hasta una manta de alpaca que compró “por si a las moscas”.

      —¿Y todavía piensas que exageré? —le preguntó Clara.
      —No. Exageré yo, pero no me arrepiento.

      ___________

      Entonces, si vas a viajar a un lugar frío, no subestimes al invierno. Aprende el vocabulario, lleva ropa adecuada y recuerda: el frío no es psicológico, ¡es meteorológico!

      Y tú, ¿ya pasaste frío en algún viaje?
      ¿Cuál es tu palabra favorita de ropa de invierno en español?
      ¡Escríbela en los comentarios!

      ¡Hasta la próxima!

      Actividad de vocabulario

      Actividad de comprensión de lectura

      ¿Por qué Larara? La historia Real Detrás del Nombre y el Sueño

      ¿Por qué Larara? La historia Real Detrás del Nombre y el Sueño

      Vocabulario:

       

        1. Pronto: En poco tiempo; rápidamente.
        2. Quédate: Permanecer en un lugar o situación.
        3. Empezó: Pasado de empezar, que significa iniciar algo.
        4. Rincones: Lugares pequeños o apartados.
        5. Ventana: Abertura en una pared que deja entrar luz y aire. También puede significar oportunidad.
        6. Huella: Marca que deja algo o alguien, literal o figuradamente.

        ¡Hola! ¿Qué tal?

        Muchas personas sienten curiosidad por el nombre Larara. ¿Por qué se llama así mi escuela de español? ¿De dónde surgió la idea? Si tú también te lo has preguntado, quédate por aquí, porque hoy te cuento un poco de  la historia detrás de Larara y mi camino como migrante y profesora de español.

        Soy venezolana, hablante nativa de español, y en 2016 llegué a Brasil con mi familia, buscando algo completamente diferente. Pero pronto me di cuenta de algo: los brasileños realmente querían aprender español.

        Intenté trabajar en algunas escuelas de idiomas, pero me encontré con algo curioso. Muchas de ellas traducían materiales de inglés al español, como si eso fuera suficiente. ¿Te parece que aprender un idioma es solo eso?

        Fue entonces cuando descubrí la enseñanza online. Me formé en herramientas tecnológicas y me actualicé para poder ofrecer un aprendizaje más auténtico y adaptado a ti. Así nació Larara, un proyecto que empezó conmigo y que con el tiempo se ha convertido en algo mucho más grande y enriquecedor.

        ¿Por qué Larara? El nombre se inspira en la arara, un pájaro brasileño hermoso, colorido y vibrante, justo como la experiencia de aprender un nuevo idioma. Larara evoca alegría, ritmo y naturalidad, porque así debería ser el aprendizaje: dinámico, envolvente y lleno de descubrimientos. Eso es exactamente lo que quiero transmitir con mi escuela.

        Una magestuosa Arara volando por un paisaje exuberante

        En estos años, he tenido la oportunidad de conocer a cientos de brasileños que han confiado en Larara para aprender español. Algunos viven en Brasil, pero muchos otros están en diferentes rincones del mundo: en Europa, en Estados Unidos, en países hispanohablantes. Cada alumno ha sido una historia, una ventana a una nueva cultura, a diferentes formas de ver la vida. He enseñado a empresarios, médicos, ingenieros, músicos, cocineros, investigadores, estudiantes, abogados… Personas con sueños, metas y razones únicas para aprender español. Y cada uno de ellos ha dejado en mí una huella, haciéndome crecer no solo como profesora, sino también como persona.

        Pero Larara no es solo mi historia. Es también la historia de quienes me acompañan en este camino. Como José, mi esposo, abogado y exjuez, que aporta su experiencia para ayudar a quienes necesitan aprender español jurídico. Porque el idioma también tiene sus matices legales, y qué mejor que aprender con alguien que conoce el derecho desde dentro.

        Y también está Albanys, mi sobrina, sangre joven para el proyecto. Con su entusiasmo y frescura, se ha convertido en una parte fundamental de Larara. Ella representa el futuro, la pasión por enseñar y la capacidad de conectar con las nuevas generaciones.

        En Larara, no enseñamos español de manera tradicional. Creemos en el poder de las historias, del humor y de la conexión real con nuestros estudiantes. Porque aprender un idioma no es solo memorizar reglas, es vivirlo, entenderlo y disfrutarlo.

        Si alguna vez has pensado en aprender español, te invito a conocer Larara. Aquí aprenderás de una forma diferente, con situaciones reales, anécdotas y mucha práctica. 

        ¡Te espero!

        Actividad de vocabulario

        Actividad de comprensión de lectura

        Un Viaje Para el Paladar: Descubriendo los Sabores de Perú

        Un Viaje Para el Paladar: Descubriendo los Sabores de Perú

        Vocabulario:

         

        1. Traigo: Presente para el sujeto yo del verbo traer. (Eu trago)
        2. Trago: Porción de agua u otro líquido, que se puede beber de una vez.
        3. Mezcla: Combinación de sustancias que se juntan.
        4. Jugo o juguito: Bebida hecha a base de frutas.
        5. Despejado: Libre o que no tiene estorbos. El cielo sin nubes.
        6. Lejos: Que algo está a una gran distancia.
        7. Sombrero: Prenda de vestir que cubre la cabeza, su función principal es proteger del sol, el frío o la lluvia, y también puede ser un elemento de moda y expresión personal.
        8. Delantal: El delantal o mandil es una prenda protectora externa que cubre principalmente el frente del cuerpo.

          ¡Hola! ¿Qué tal?

          Soy la profesora Albanys. Hoy te traigo una historia que mezcla el sabor, la cultura y el aprendizaje. Acompañaremos a Marcos y Camila en una aventura por Perú, donde el descubrimiento de frutas exóticas y jugos refrescantes se convierte también en una experiencia de inmersión en el idioma español. Porque viajar no es solo moverse de un lugar a otro: es también un viaje sensorial y lingüístico.

          Era temprano por la mañana cuando Marcos y Camila salieron a caminar por las calles de Cusco. El aire estaba fresco, y el cielo, despejado. A lo lejos, se escuchaban los sonidos de un mercado local que ya estaba en plena actividad. Decidieron seguir la música, las voces y los aromas… hasta que llegaron a un colorido mercado al aire libre.

          —¡Mira esto, Camila! —exclamó Marcos señalando una pirámide de frutas que jamás habían visto.

          Allí estaban: la lúcuma, de color amarillo intenso; la chirimoya, con su forma irregular y dulce; el tumbo, con su aspecto parecido a la maracuyá; y muchas más.

          Una señora, con sombrero tradicional y delantal, los saludó con una sonrisa.

          —¿Quieren probar un juguito? Tengo de maracuyá, mango, camu camu… ¡y también de aguaje!

          Camila aceptó encantada un vaso de jugo de camu camu. El sabor era ácido pero refrescante. Mientras bebían, la señora les explicó:

          —El camu camu tiene muchísima vitamina C, es bueno para las defensas.

          —¿Y este cómo se llama? —preguntó Marcos señalando una fruta redonda, de color oscuro.

          —Ese es el aguaje. Aquí decimos que es bueno para la piel y las hormonas, sobre todo para las mujeres.

          Entre un trago y otro, Camila iba anotando nuevas palabras en su libreta de viaje:

          • Jugo natural,
          • ácido,
          • dulce,
          • refrescante.

          Aprender español en medio del mercado era mucho más divertido de lo que imaginaban. No había libros, ni tareas: solo curiosidad, conversación y sabores intensos.

          Fue entonces cuando sucedió el momento inolvidable. Mientras Marcos trataba de repetir la palabra “chirimoya” con acento local, confundió las sílabas y dijo:

          —¿Puedo probar una “chilinoña”?

          La vendedora soltó una carcajada:

          —¡Ay, joven! Esa no existe, pero suena como que la Chilindrina es una doña.

          Todos rieron, y Marcos se puso rojo como un tomate.

          Camila miró a Marcos, aún riéndose, y dijo en voz baja:
          —¿Te das cuenta de todo lo que estamos aprendiendo solo por venir aquí?

          Él respondió:
          —¡Sí, es un viaje para el paladar… y para la mente! Y para mejorar mi pronunciación, por favor…

          Esa mañana en el mercado no solo probaron frutas que nunca habían imaginado, también practicaron español, conocieron a gente amable y descubrieron que cada sabor trae consigo una historia, una palabra nueva y una forma distinta de ver el mundo.

          Así como Marcos y Camila, cada vez que abrimos nuestros sentidos, también abrimos puertas al aprendizaje. Viajar no solo era descubrir lugares, sino también aprender nuevos sabores y palabras.

          Y tú, cuéntame:
          ¿Qué frutas típicas hay en tu país o región? ¿Cómo las comes: frescas, en jugo, o en postres?
          ¡Te leo en los comentarios!

          Actividad de vocabulario

          Actividad de comprensión de lectura

          De recetas a Selfis: El Día que la Abuela Carmela se Adentró en el Mundo de las Redes Sociales

          De recetas a Selfis: El Día que la Abuela Carmela se Adentró en el Mundo de las Redes Sociales

          Vocabulario:

          1. Regalo: Objeto o acción que se da a alguien como muestra de afecto o agradecimiento.
          2. Pantalla: Superficie de un dispositivo donde se muestran imágenes, texto o videos.
          3. Envidia: Sentimiento de deseo o molestia por el éxito o posesiones de otra persona.
          4. Sostener: Sujetar o mantener algo para que no caiga o se mantenga en una posición.
          5. Frente: Parte superior del rostro, entre las cejas y el cabello.
          6. Carcajadas: Risas fuertes y espontáneas.
          7. Lograr: Conseguir un objetivo o resultado deseado.
          8. Envidia: Tristeza o pesar del bien ajeno. 

           

          Expresiones:

          1. Dar me gusta: Indicar que algo agrada en redes sociales presionando un botón con un ícono de pulgar o corazón.
          2. Hacer clic: Presionar un botón o área en una pantalla usando el dedo o un mouse para activar una función.
          3. Fruncir el ceño: Arrugar la frente y juntar las cejas en señal de preocupación, confusión o desagrado.
          4. Por si a las moscas: Expresión usada para indicar que se toma una precaución «por si acaso».
          5. Caer de espaldas: Expresión que indica sorpresa extrema, como si alguien se sorprendiera tanto que se cayera literalmente.

            Hoy, la abuela Carmela celebra sus 75 años y ha recibido varios regalos, entre ellos, un smartphone moderno que le envió su nieta Luzmarina, quien vive lejos y quiere mantenerse en contacto con su abuela. ¡Tan linda! ¿Verdad?

            La abuela Carmela sabía que con el celular podría enviar mensajes, fotos y videos, pero no tenía ni idea de cómo hacerlo. Así que decidió pedir ayuda a Danielito, su nieto de 10 años.

            —¡Danielito! —exclamó la abuela, agitando el teléfono en el aire—. ¿Cómo es que yo voy a mandar un mensaje a Luzmarina con este aparato?

            —No te preocupes, abuela. Te voy a enseñar —respondió Danielito, sintiéndose orgulloso de ser él, esta vez, quien le enseñara algo a su abuela.

            Comenzó a mostrarle la pantalla.

            —Primero, tienes que hacer clic aquí para abrir la aplicación de mensajes.

            —¿Hacer clic? ¡Ah, eso sí lo sé! Es como cuando doy un golpecito en la mesa para que me traigan café.

            —¡Exacto, abuela! Ahora te enseñaré a escribir. Solo tienes que tocar esta parte de la pantalla.

            —Ay, qué complicado, hijo. Pero lo voy a aprender para mandarle mis recetas a Luzmarina y mostrarle cómo está el jardín. Mijito, ¿puedo tener de esos perfiles en Facebook? La comadre Fina siempre habla de que ve cosas ahí.

            —¡Claro, abuela! Vamos a crear tu cuenta —dijo Danielito, mientras la ayudaba a crear su perfil en Facebook.

            Mientras exploraba, la abuela se detuvo en una publicación. Era una imagen de un tejido hermoso, de esos que le encantaban.

            —¡Mira qué cosa tan bonita, Danielito! Yo tenía uno parecido cuando era joven.

            —Si te gusta, abuela, puedes darle «me gusta».

            La abuela frunció el ceño y miró a su nieto con desconcierto.

            —¿Y cómo se lo doy, si eso está tan lejos? ¡Dígame eso… en España?

            Danielito se llevó las manos a la cabeza.

            Menino com as mãos na cabeça

            —No, abuela, no es literal. Solo tienes que tocar aquí, en el botoncito con el pulgar arriba.

            La abuela, aún confundida, hizo lo que su nieto le indicó.

            —¡Ay, qué moderno es esto! Ahora sí, la comadre Fina se va a morir de envidia.

            Danielito siguió enseñándole, pero de pronto se puso serio.

            —Abuela, pero ten cuidado con los virus.

            La abuela lo miró con preocupación.

            —¿Virus? No te preocupes, mijito, yo siempre tengo cuidado… pero por si acaso, tengo paracetamol en la mesita de noche.

            Danielito casi se cae de la risa.

            —No, abuela, no esos virus. Son virus que dañan el teléfono.

            —Ah… bueno, igual, por si a las moscas, uno nunca sabe.

            La abuela siguió explorando Facebook y se le ocurrió una idea.

            —Mijito, enséñame a tomarme una de esas fotos que se toma la gente… ¡Una selfi!

            —¡Buena idea, abuela! Vamos al jardín, así la comadre Fina ve lo lindas que están tus plantas.

            La abuela se acomodó frente a sus rosales, alisó su cabello y sonrió.

            —¿Lista, abuela? Solo tienes que sostener el teléfono así y presionar este botoncito.

            Carmela hizo lo que Danielito le indicaba, pero en la primera foto solo salió su frente. En la segunda, su dedo tapó la cámara.

            —¡Ay, qué difícil es esto! —dijo riendo—. Pero a la tercera es la vencida.

            Finalmente, logró tomarse una selfi perfecta con sus plantas y Danielito la ayudó a publicarla.

            —¡Listo, abuela! Ahora todos podrán verla.

            —¡Ay, qué maravilla! Ahora sí, la comadre Fina se va a caer de espaldas cuando vea mi jardín.

            Y así, con su primera selfi y un montón de carcajadas, la abuela Carmela hizo su entrada triunfal en el mundo digital.

            ¿Y tú? ¿Tienes algún abuelo o abuela con quien compartir esta historia? cuéntame en los comentarios.

            ¡Hasta la próxima!

            Actividad de vocabulario

            Actividad de comprensión de lectura