¿»Lo» Sábado o «El» Sábado? Descubre Cómo Luis Aprendió la Diferencia

¿»Lo» Sábado o «El» Sábado? Descubre Cómo Luis Aprendió la Diferencia

Vocabulario:

  1. Sombrero: Prenda de vestir para cubrir la cabeza.
  2. Conejo: Mamífero pequeño con orejas largas y cola corta.
  3. Jugar: Realizar una actividad recreativa o de diversión.
  4. Ojos: Órganos de la vista en los seres vivos.
  5. Rascó: Acción de frotar la piel con las uñas para aliviar una picazón.
  6. Reír: Expresar alegría mediante sonidos y movimientos del rostro.
  7. Carcajada: Risa fuerte y ruidosa.
  8. Broma: Acción o dicho que se hace para divertir o engañar a alguien sin mala intención.

    ¡Hola! ¿Cómo estás?

    Yo soy la profesora Yasmín, y hoy quiero contarte una pequeña historia sobre la clase de Luis. 

    Todo comenzó, como de costumbre, con la pregunta:

    —¿Cómo fue tu fin de semana?

    Con una sonrisa amplia y entusiasmo contagioso, Luis dijo:

    —¡Súper! Lo sábado jugué fútbol, y lo domingo también.

    En ese momento, me sentí como un mago que saca un conejo de su sombrero, porque era justo el contenido que le tenía preparado para su clase: el uso del artículo neutro "LO". Con una sonrisa cómplice, le dije:

    —¡Pero qué bueno, Luis! Así que jugaste mucho fútbol, "EL" sábado y también "EL" domingo. — Enfaticé sutilmente.

    Luis, sin notar la corrección, respondió con orgullo:

    —Sí, y ganamos los dos partidos.

    —Grandioso, felicitaciones... Luis, ¿ya notaste que dije "EL" sábado y también "EL" domingo? ¿y no "LO" sábado y "LO" domingo?

    Luis abrió los ojos sorprendido y se rascó la cabeza, mostrando una expresión de curiosidad.

    —¡Oh! No me había dado cuenta... —admitió con un tono de voz reflexivo—. Yo estoy hablando mucho portuñol, profe. ¿Cómo es correcto?

    Aprovechando su interés, le expliqué con paciencia:

    —Es normal que te confundas, porque el artículo neutro "LO" no existe en portugués. La clave está en que "LO" nunca acompaña sustantivos, sino adjetivos, como: no te imaginas "LO" grande que está el bebé de Marta, adverbios, por ejemplo: es increíble "LO" rápido que corre ese carro, o ideas, como "LO" que te quería decir Pepe, era lo siguiente…

    Entonces, Luis me preguntó con entusiasmo:

    —¿Es correcto así? No sabes "LO" bien que Luis juega fútbol.

    —Eso es correcto, Luis —respondí.

    —Es correcto y es verdad profe. - Dijo Luis - ¿Y no puedo decir que soy "LO" campeón de fútbol sino "EL" campeón de fútbol? —continuó preguntando.

    —Excelente, veo que ya entendiste la diferencia. —Celebré.

    Chutar a bola de futebol direto para o gol

    Luis me miró con ojos de comprensión y, con una chispa de humor, añadió:

    —Y yo que pensaba que estaba hablando "LO" idioma español "MUCHO" bien.

    En ese instante, me quedé en silencio, abriendo los ojos con preocupación, sin saber si reír o corregirlo de inmediato. El suspenso era palpable. Entonces, Luis soltó una carcajada y me dijo:

    —Es una broma, profe.

    Suspiré aliviada y sonreí, feliz de ver que no solo estaba aprendiendo, sino que también podía reírse de sus errores.

    La historia de Luis superando el portuñol también puede ser tu historia. ¡Ven a tomar clases con Larara! 

    P.D.: “MUCHO BIEN” también es un error. ¿Sabes por qué?

    Actividad de vocabulario

    Actividad de comprensión de lectura

    El Agua en Español: Femenina en Esencia, Masculina en Apariencia

    El Agua en Español: Femenina en Esencia, Masculina en Apariencia

    Vocabulario:

     

      1. Dudas: Falta de certeza.
      2. Hacha: Herramienta usada para cortar madera.
      3. Asa: Parte de un objeto, diseñada para ser agarrada con la mano para facilitar su uso o transporte.
      4. Hada: Ser fantástico de la mitología y el folclore, generalmente representado como una mujer pequeña y mágica con alas.
      5. Ala: Cada una de las extremidades que permiten volar a las aves, insectos y algunos mamíferos.
      6. Listo: Preparado, terminado.

      ¡Hola! ¿Qué tal?

      Yo soy la profesora Yasmin, y hoy quiero compartir contigo la historia de cómo Ana descubrió el género de algunas palabras como “agua”.

      Como es frecuente, la clase comenzó con una pregunta:

      - Ana, ¿ya escuchaste la frase “el agua clara y fría”?

      - Sí, ya la escuché, pero no entiendo una cosa: ¿”el agua” es masculina o femenina? - preguntó Ana.

      Sonreí porque , la verdad, me encantan esas dudas. 

      - Buena pregunta, Ana. En español, “agua” es una palabra femenina.

      - Pero, entonces, ¿por qué usamos “el” en lugar de “la”? - Continuó Ana.

      - La respuesta radica en una regla de pronunciación. En español, para evitar la repetición de sonidos iguales seguidos, usamos “el” cuando un sustantivo femenino comienza con una “a” o “ha” tónica, es decir, que lleva el acento principal de la palabra. Si dijéramos “la agua”, tendríamos dos “a” seguidas, lo que es incómodo de pronunciar. Por eso decimos “el agua”, pero sigue siendo femenina: “el agua fría” y no “el agua frío”.

      - ¡Listo! voy a anotar eso profe, porque no quiero más “portuñol” en mi vida… Sustantivo femenino comienza con una “a”' tónica… ¿Y entonces “águila”? ¿Y alma? - Preguntó de nuevo Ana.

      - También. Te doy algunos ejemplos:

      • El agua del río es muy fría.
      • El águila voló sobre las montañas.
      • El alma de la niña es pura y bondadosa.
      • El hacha se rompió al cortar el tronco.
      • El área de juegos está muy bien cuidada.
      • El hada apareció en el jardín al amanecer.
      • El arma que encontraron es muy antigua.
      • El ala del avión estaba cubierta de nieve.
      • El asa de la maleta se rompió durante el viaje.

      Ana abría cada vez más sus ojos.

      Moça loira com expressão de surpresa

      - Fíjate  cómo los adjetivos que acompañan a estas palabras son femeninos. Esto es porque estas palabras, como “agua”, son femeninas a pesar del artículo masculino. -Expliqué.

      - Debemos observar que palabras como “abeja” y “avispa” no cumplen con esta condición porque su acento principal no está en la “a” inicial, sino en otra sílaba. Por lo tanto, no hay dificultad en la pronunciación y se usa el artículo femenino “la” sin problemas. Por ejemplo:

      • La abeja es pequeñita.
      • La avispa está asustada.

      - ¡Ah! Entonces estas palabras no tienen problemas, ellas saben quienes son y para qué equipo juegan- Dijo Ana riendo.

      - Buena esa, Ana. - Celebré

      - Listo profe, ahora mis ejercicios. - Pidió Ana.

      - ¡Claro! Pero vamos a compartirlos con los lectores. Aquí abajo están. - Respondí.

      Ana, quien no es ni un poquito tímida, no tuvo problemas en compartir su clase contigo, querido lector. ¿Y tú? ¿Te atreves a compartir este post con alguien a quien aprecies y quieras salvar de continuar hablando “Portuñol”?

      ¡Hasta la próxima !  

      Actividad de vocabulario

      Actividad de fijación