¡Qué Frío, Amiga! Crónica De Dos Brasileñas En La Patagonia

¡Qué Frío, Amiga! Crónica De Dos Brasileñas En La Patagonia

Vocabulario:

 

  1. Bufanda:  Prenda larga y estrecha que se usa en el cuello para protegerse del frío 🧣.
  2. Guantes:  Accesorio que cubre las manos para mantenerlas calientes 🧤.
  3. Abrigo:  Ropa gruesa que se usa encima de otras prendas para protegerse del frío 🧥.
  4. Medias:  Prenda que cubre los pies y parte de las piernas, común en invierno para dar calor🧦.
  5. Orejeras: Accesorio acolchado que cubre las orejas para protegerlas del frío.
  6. Gorro: Prenda que se usa en la cabeza para abrigarse del frío.
  7. Por si a las moscas: Expresión que significa “por si acaso” o “para prevenir”.
  8. Maleta: Bolso grande que se usa para llevar ropa y objetos personales en un viaje 🧳.

    ¡Hola! ¿Cómo te va con este invierno? ¿Qué te falta para completar tu ropa: un buen abrigo, unas medias térmicas o simplemente las ganas de salir de la cama? 

    Si alguna vez pensaste que la ropa que usas en São Paulo aguanta el frío de la Patagonia… bueno, esta historia es para ti.

    ______

    —¡Ay, amiga, qué exagerada fuiste! —dijo Luana en el aeropuerto, viendo a Clara colocando un gorro, una bufanda, unos guantes y botas forradas en el equipaje de mano.
    —¿Exagerada? Estamos viajando a la Patagonia en julio, Luana. ¡Julio!
    —Sí, pero no vamos a escalar el Everest…

    Luana había decidido viajar leve. Llevaba solo una maleta de mano y el mismo abrigo que usaba en São Paulo cuando hacía 17 grados. Según ella, el frío es psicológico.

    Spoiler: el frío no era psicológico.

    En el primer día en Ushuaia, Luana no podía ni tomarse selfies:
    —¡No siento los dedos! ¡No puedo desbloquear el celular!

    Clara, que había tomado clases de español antes del viaje, fue a una tienda y pidió con confianza:
    —¿Tienen guantes impermeables y medias térmicas?
    —Claro, ¿también buscas un abrigo más grueso?

    Luana, temblando al lado, solo repetía:
    —Lo mismo… lo mismo, por favor.

    Pero lo mejor fue cuando Luana, señalando la bufanda que quería comprar, dijo con toda seguridad:
    —¿Cuánto cuesta... esto para el “pescozo”? ¿El... colar de lana?
    La vendedora la miró con una sonrisa.
    —¿La bufanda?
    —¡Eso! La bufanda. Aprendí una palabra nueva. Ahora solo me faltan unas cien más.

    Después de unos días, Luana ya estaba irreconocible: camiseta térmica, calza térmica, tres suéteres, dos pares de medias, gorro, orejeras, guantes con forro de lana y hasta una manta de alpaca que compró “por si a las moscas”.

    —¿Y todavía piensas que exageré? —le preguntó Clara.
    —No. Exageré yo, pero no me arrepiento.

    ___________

    Entonces, si vas a viajar a un lugar frío, no subestimes al invierno. Aprende el vocabulario, lleva ropa adecuada y recuerda: el frío no es psicológico, ¡es meteorológico!

    Y tú, ¿ya pasaste frío en algún viaje?
    ¿Cuál es tu palabra favorita de ropa de invierno en español?
    ¡Escríbela en los comentarios!

    ¡Hasta la próxima!

    Actividad de vocabulario

    Actividad de comprensión de lectura

    ¿Por qué Larara? La historia Real Detrás del Nombre y el Sueño

    ¿Por qué Larara? La historia Real Detrás del Nombre y el Sueño

    Vocabulario:

     

      1. Pronto: En poco tiempo; rápidamente.
      2. Quédate: Permanecer en un lugar o situación.
      3. Empezó: Pasado de empezar, que significa iniciar algo.
      4. Rincones: Lugares pequeños o apartados.
      5. Ventana: Abertura en una pared que deja entrar luz y aire. También puede significar oportunidad.
      6. Huella: Marca que deja algo o alguien, literal o figuradamente.

      ¡Hola! ¿Qué tal?

      Muchas personas sienten curiosidad por el nombre Larara. ¿Por qué se llama así mi escuela de español? ¿De dónde surgió la idea? Si tú también te lo has preguntado, quédate por aquí, porque hoy te cuento un poco de  la historia detrás de Larara y mi camino como migrante y profesora de español.

      Soy venezolana, hablante nativa de español, y en 2016 llegué a Brasil con mi familia, buscando algo completamente diferente. Pero pronto me di cuenta de algo: los brasileños realmente querían aprender español.

      Intenté trabajar en algunas escuelas de idiomas, pero me encontré con algo curioso. Muchas de ellas traducían materiales de inglés al español, como si eso fuera suficiente. ¿Te parece que aprender un idioma es solo eso?

      Fue entonces cuando descubrí la enseñanza online. Me formé en herramientas tecnológicas y me actualicé para poder ofrecer un aprendizaje más auténtico y adaptado a ti. Así nació Larara, un proyecto que empezó conmigo y que con el tiempo se ha convertido en algo mucho más grande y enriquecedor.

      ¿Por qué Larara? El nombre se inspira en la arara, un pájaro brasileño hermoso, colorido y vibrante, justo como la experiencia de aprender un nuevo idioma. Larara evoca alegría, ritmo y naturalidad, porque así debería ser el aprendizaje: dinámico, envolvente y lleno de descubrimientos. Eso es exactamente lo que quiero transmitir con mi escuela.

      Una magestuosa Arara volando por un paisaje exuberante

      En estos años, he tenido la oportunidad de conocer a cientos de brasileños que han confiado en Larara para aprender español. Algunos viven en Brasil, pero muchos otros están en diferentes rincones del mundo: en Europa, en Estados Unidos, en países hispanohablantes. Cada alumno ha sido una historia, una ventana a una nueva cultura, a diferentes formas de ver la vida. He enseñado a empresarios, médicos, ingenieros, músicos, cocineros, investigadores, estudiantes, abogados… Personas con sueños, metas y razones únicas para aprender español. Y cada uno de ellos ha dejado en mí una huella, haciéndome crecer no solo como profesora, sino también como persona.

      Pero Larara no es solo mi historia. Es también la historia de quienes me acompañan en este camino. Como José, mi esposo, abogado y exjuez, que aporta su experiencia para ayudar a quienes necesitan aprender español jurídico. Porque el idioma también tiene sus matices legales, y qué mejor que aprender con alguien que conoce el derecho desde dentro.

      Y también está Albanys, mi sobrina, sangre joven para el proyecto. Con su entusiasmo y frescura, se ha convertido en una parte fundamental de Larara. Ella representa el futuro, la pasión por enseñar y la capacidad de conectar con las nuevas generaciones.

      En Larara, no enseñamos español de manera tradicional. Creemos en el poder de las historias, del humor y de la conexión real con nuestros estudiantes. Porque aprender un idioma no es solo memorizar reglas, es vivirlo, entenderlo y disfrutarlo.

      Si alguna vez has pensado en aprender español, te invito a conocer Larara. Aquí aprenderás de una forma diferente, con situaciones reales, anécdotas y mucha práctica. 

      ¡Te espero!

      Actividad de vocabulario

      Actividad de comprensión de lectura

      Un Viaje Para el Paladar: Descubriendo los Sabores de Perú

      Un Viaje Para el Paladar: Descubriendo los Sabores de Perú

      Vocabulario:

       

      1. Traigo: Presente para el sujeto yo del verbo traer. (Eu trago)
      2. Trago: Porción de agua u otro líquido, que se puede beber de una vez.
      3. Mezcla: Combinación de sustancias que se juntan.
      4. Jugo o juguito: Bebida hecha a base de frutas.
      5. Despejado: Libre o que no tiene estorbos. El cielo sin nubes.
      6. Lejos: Que algo está a una gran distancia.
      7. Sombrero: Prenda de vestir que cubre la cabeza, su función principal es proteger del sol, el frío o la lluvia, y también puede ser un elemento de moda y expresión personal.
      8. Delantal: El delantal o mandil es una prenda protectora externa que cubre principalmente el frente del cuerpo.

        ¡Hola! ¿Qué tal?

        Soy la profesora Albanys. Hoy te traigo una historia que mezcla el sabor, la cultura y el aprendizaje. Acompañaremos a Marcos y Camila en una aventura por Perú, donde el descubrimiento de frutas exóticas y jugos refrescantes se convierte también en una experiencia de inmersión en el idioma español. Porque viajar no es solo moverse de un lugar a otro: es también un viaje sensorial y lingüístico.

        Era temprano por la mañana cuando Marcos y Camila salieron a caminar por las calles de Cusco. El aire estaba fresco, y el cielo, despejado. A lo lejos, se escuchaban los sonidos de un mercado local que ya estaba en plena actividad. Decidieron seguir la música, las voces y los aromas… hasta que llegaron a un colorido mercado al aire libre.

        —¡Mira esto, Camila! —exclamó Marcos señalando una pirámide de frutas que jamás habían visto.

        Allí estaban: la lúcuma, de color amarillo intenso; la chirimoya, con su forma irregular y dulce; el tumbo, con su aspecto parecido a la maracuyá; y muchas más.

        Una señora, con sombrero tradicional y delantal, los saludó con una sonrisa.

        —¿Quieren probar un juguito? Tengo de maracuyá, mango, camu camu… ¡y también de aguaje!

        Camila aceptó encantada un vaso de jugo de camu camu. El sabor era ácido pero refrescante. Mientras bebían, la señora les explicó:

        —El camu camu tiene muchísima vitamina C, es bueno para las defensas.

        —¿Y este cómo se llama? —preguntó Marcos señalando una fruta redonda, de color oscuro.

        —Ese es el aguaje. Aquí decimos que es bueno para la piel y las hormonas, sobre todo para las mujeres.

        Entre un trago y otro, Camila iba anotando nuevas palabras en su libreta de viaje:

        • Jugo natural,
        • ácido,
        • dulce,
        • refrescante.

        Aprender español en medio del mercado era mucho más divertido de lo que imaginaban. No había libros, ni tareas: solo curiosidad, conversación y sabores intensos.

        Fue entonces cuando sucedió el momento inolvidable. Mientras Marcos trataba de repetir la palabra “chirimoya” con acento local, confundió las sílabas y dijo:

        —¿Puedo probar una “chilinoña”?

        La vendedora soltó una carcajada:

        —¡Ay, joven! Esa no existe, pero suena como que la Chilindrina es una doña.

        Todos rieron, y Marcos se puso rojo como un tomate.

        Camila miró a Marcos, aún riéndose, y dijo en voz baja:
        —¿Te das cuenta de todo lo que estamos aprendiendo solo por venir aquí?

        Él respondió:
        —¡Sí, es un viaje para el paladar… y para la mente! Y para mejorar mi pronunciación, por favor…

        Esa mañana en el mercado no solo probaron frutas que nunca habían imaginado, también practicaron español, conocieron a gente amable y descubrieron que cada sabor trae consigo una historia, una palabra nueva y una forma distinta de ver el mundo.

        Así como Marcos y Camila, cada vez que abrimos nuestros sentidos, también abrimos puertas al aprendizaje. Viajar no solo era descubrir lugares, sino también aprender nuevos sabores y palabras.

        Y tú, cuéntame:
        ¿Qué frutas típicas hay en tu país o región? ¿Cómo las comes: frescas, en jugo, o en postres?
        ¡Te leo en los comentarios!

        Actividad de vocabulario

        Actividad de comprensión de lectura

        Lo Que Descubrí En Chile Sin Haberlo Planeado (Y Que Me Dejó Con La Boca Abierta)

        Lo Que Descubrí En Chile Sin Haberlo Planeado (Y Que Me Dejó Con La Boca Abierta)

        Vocabulario:

        1. Hija: niña o mujer que es descendiente de una madre o un padre.
        2. Recuerdos: cosas que una persona guarda en la memoria o que le hacen pensar en el pasado.
        3. Encargado: mandado a construir, diseñado o realizado por petición de alguien.
        4. Joya: objeto pequeño y valioso usado como adorno, hecho con materiales preciosos.
        5. Torreón mirador: torre alta construida para observar el paisaje desde lo alto.
        6. Espejos: superficies que reflejan la imagen de lo que tienen delante.
        7. Huella: marca que deja una persona, animal o cosa al pasar por un lugar.

          ¡Hola! ¿Qué tal?

          Después de un mes maravilloso en Chile junto a mi hija Mavi, ya estoy de nuevo en Brasil. Volví con el corazón lleno de recuerdos, la mente llena de imágenes y el celular... bueno, lleno de fotos y videos, claro. 

          Y como siempre digo: las casualidades no existen. Justo mientras estaba en Santiago, se celebrabró el Día de los Patrimonios —una gran fiesta cultural que se realiza todos los años, donde cientos de lugares históricos abren sus puertas al público de forma gratuita.

          Entre tantas opciones increíbles, tuve la suerte de visitar tres palacios que me encantaron: el Palacio García, la Casa Ortúzar y el Palacio Ariztía. Cada uno con su estilo, su historia y su magia.

          Palacio García (Ñuñoa)

          Construido entre 1925 y 1931, este palacio, de estilo sevillano, fue encargado por el comerciante Joaquín García Carro, dueño de la famosa tienda Los Gobelinos. Hoy alberga la Corporación Cultural de Ñuñoa y también “La Casa de Todos”, un espacio comunitario para personas mayores.
          Me encantaron sus corredores con azulejos, el torreón mirador y los vitrales coloridos. ¡Una joya en plena ciudad!

          Casa Ortúzar (Ñuñoa)

          Con su aspecto de castillo oscuro, esta casa de estilo Tudor parece salida de un cuento. Fue construida para el abogado Eugenio Ortúzar Rojas y hoy es sede de la Corporación Cultural de Carabineros.
          El corredor abovedado, el jardín de invierno y los salones antiguos nos hicieron sentir que estábamos caminando por otra época.

          Palacio Ariztía (Santiago Centro)

          Este fue el más impresionante. De estilo neoclásico francés, fue residencia del empresario Rafael Ariztía y hoy pertenece a la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM).
          Sus espejos, vitrales, columnas y esa lámpara enorme en el hall central... ¡simplemente wow!
          Un dato curioso: también fue sede del Club Militar, de la Cámara de Diputados y del Tribunal Constitucional.

          Chile me sorprendió con su arquitectura patrimonial, tan diversa y viva. Y entendí por qué hay tantos palacios: a fines del siglo XIX y principios del XX, durante el auge del salitre, muchas familias ricas quisieron dejar su huella con construcciones inspiradas en Europa. Hoy, esos edificios no solo cuentan historias: también son espacios abiertos a la comunidad en el marco de la celebración del Día del Patrimonio Cultural de Chile.

          ¿Y tú? ¿Has visitado algún lugar histórico que te haya marcado?
          Cuéntamelo en los comentarios. Y si te gustó este viaje cultural, ¡comparte este post con tus amigos amantes de la historia y la arquitectura!

          ¡Hasta la próxima!

          Actividad de vocabulario

          Actividad de comprensión de lectura

          El Apartamento Perfecto Para su Viaje Soñado: Buscando un Hogar Lejos de Casa

          El Apartamento Perfecto Para su Viaje Soñado: Buscando un Hogar Lejos de Casa

          Vocabulario:

           

          1. Todavía: Indica que algo sigue igual, que no ha cambiado. (En portugués: ainda).
          2. Habitaciones: Son los cuartos dentro de una casa, apartamento, hotel, etc.
          3. Pantalla: Parte de un dispositivo (como una computadora o un celular) donde se ve la imagen.
          4. Cerca: A poca distancia; no lejos.
          5. Malecón: Camino o paseo junto al mar, río o lago, construido para disfrutar el paisaje o proteger la costa. (En portugués: calçadão à beira-mar / orla).
          6. Baño: Habitación de una casa donde se encuentra el inodoro, la ducha, el lavabo, etc.
          7. Acogedora: Que transmite comodidad, calidez o un ambiente agradable.
          8. Balcón: Plataforma que sobresale de una pared, generalmente en los pisos altos. (En portugués: varanda / sacada). 
          9. Terraza: Espacio abierto y plano, generalmente en la parte superior de un edificio o junto a una vivienda, usado para descansar o recrearse.
          10. Estar en apuros: Estar en una situación difícil o con problemas.
          11. Rato: Un período corto de tiempo (no exacto).
          12.  Hamaca: Cama de tela o cuerda que se cuelga entre dos puntos para descansar o dormir. (En portugués: rede).
          13. Presupuesto: Cantidad de dinero disponible para gastar en algo. (En portugués: orçamento).
          14. Maletas: Bolsos grandes donde se guardan cosas para un viaje.

            ¡Hola! ¿Qué tal?

            Soy la profesora Albanys y hoy te voy a contar cómo Marcos y Camila se preparan para sus vacaciones, comenzando por escoger el hospedaje ideal.

            Faltaban pocas semanas para su viaje a Perú y Marcos y Camila estaban emocionados por cada detalle. Ya tenían los vuelos comprados y una lista de lugares para visitar, pero todavía les faltaba algo importante: encontrar el hospedaje perfecto. Mientras comparan habitaciones, cocinas y terrazas, tú puedes aprender nuevo vocabulario en español y descubrir qué detalles no pueden faltar en su estadía.

            Sentados en el sofá de su apartamento en São Paulo, abrieron la computadora y empezaron a revisar opciones.

            —Mira este —dijo Camila, señalando su pantalla—. Es un apartamento en el centro de Lima, cerca del malecón.

            —A ver… —Marcos se inclinó para ver mejor—. Tiene sala de estar amplia, una cocina equipada, y aquí dice que el baño tiene agua caliente las 24 horas.

            —Eso es importante —asintió Camila—. Pero el dormitorio me parece un poco pequeño, y solo tiene un ventilador. ¿No hará calor por las noches?

            —Puede ser. Vamos a ver otro.

            Marcos buscó una nueva opción y encontró una casa pequeña pero acogedora en un barrio más tranquilo.

            —Mira esta —dijo—. Tiene un balcón con vista al jardín y el dormitorio tiene una cama grande.

            —¡Eso me gusta! —dijo Camila emocionada—. Además, la cocina es más grande y tiene horno y microondas.

            —Pero el problema es que solo tiene un baño, y si hay problemas con la ducha, estaremos en apuros —dijo Marcos.

            Siguieron comparando opciones, revisando si las casas tenían aire acondicionado, ventanas grandes o incluso un espacio de trabajo por si necesitaban usar la computadora.

            Después de un rato, Camila encontró la opción ideal.

            —¡Aquí está! Un apartamento con dormitorio amplio, sala de estar con sofá cómodo, cocina moderna y hasta una terraza con hamacas.

            —¿Y cuánto cuesta? —preguntó Marcos.

            —Está dentro de nuestro presupuesto y, además, los comentarios dicen que el anfitrión es muy amable.

            —¡Reservado! —dijo Marcos, presionando el botón de confirmación—. ¡Ahora sí, a preparar las maletas!

            Con el alojamiento listo, su aventura estaba a punto de comenzar.

            ¿Y tú? ¿Ya planeaste tus próximas vacaciones? 

            Te invito a aprender español con nosotros para disfrutar mucho más de tu próximo viaje a un país hispano.

            Actividad de vocabulario 1

            Actividad de vocabulario 2

            Actividad de comprensión de lectura